martes, 28 de febrero de 2017

JESUS


El cimiento de mis días, de lo que lo soy,
de este suspiro que apenas respira
si no tiene tu voz, Jesús,
el centro de la vida, la vida misma,
el centro de todo.
El dueño del misterio que nunca termina,
la cruz, el sendero en la luz,
el secreto que siempre tiene canción.
Jesús, el rey de la ecuación,
la suma exponencial de la paz perfecta,
a la misma vez la fuerza del mar, su furor.
Jesús, el más bello esplendor, el sueño
cumplido de mi salvación.
Jesús, que a este corazón,
moldea tu compasión.
El dueño de todo.
El cimiento de lo existe,
el Gran Yo Soy, hijo de Dios.
Eterna paz, dulce unción.
Espíritu Santo paseándose hoy.
Eterna paz, preciosa luz,
interminable, inmensurable, oh
Espíritu,
tu gloria está en la tierra
hablando de Jesús.
Haz de Jesucristo mi pasión.
Espíritu de Dios, que muestras
tu poder con exactitud.
El cimiento de todo, Jesús.
La gloria inmensurable, Jesús.
(No puedo contarla, no lo sé,
Oh, número grande.)
Hijo de Dios, preciosa luz.
Caigo a tus pies, Jesús,
tu gloria es interminable.