jueves, 28 de julio de 2016

Amarás a tu prójimo...

Yo que me pregunto todo
desde la punta del pie hasta el mar
Desde el último cabello hasta el nacer
Desde interior del nucleólo
hasta la gravedad
Yo que me pregunto todo
No pregunté el porqué de aquella vez
Pero sí pregunté por los que murieron
y por los que nacieron sin preguntar
Pregunté: por los ríos nostálgicos
pregunté por las hojas en blanco
Pregunté por aquel palacio de estrellas
que la piel pudo llenar
Yo que me pregunto todo
Que me pregunto para qué vinimos
Que le pregunto a un papel: por qué escribo
Que pregunto por las bestias
que no he visto
Que pregunto por las mujeres
de manto y sus suplicios
Yo que pregunto el porqué
del hambre, el porqué de la
guerra espiritual
Yo que pregunto por la fe del leproso
Yo que lo pregunto todo
Que pregunto por qué a un amputado
no le vuelve a crecer un pie:
Qué regeneración necesita
un ser humano para hacerse pasar por
estrella de mar
Yo que me pregunto por el silencio de los
monjes
Que me pregunto por qué los escritores
pierden momentos
que podrían vivir de verdad:
Cúantas horas pasaron
sin abrazar por idealizar
Yo que me pregunto
debajo de las piedras
-Que me las vuelven a tirar-
Que disimulo mi pregunta
con un check mark
Que pregunto por milagros,
por el ph del suelo,
que pregunto cúan denso
es lo bello y vuelvo a preguntar
Yo que pregunto
por los dinoflagelados
de la bahía, que noto todo,
que leo destiempos
Que pregunto por las aves,
que vuelvo y pregunto
por los dinoflagelados
de la bahía: que todos
olvidaron por no preguntar
Yo que me pregunto todo
Que perdí el árbol del conocimiento
Que me pregunto por las separaciones
terribles:
Por el caos de la muerte
Que pregunto sobre la negrura
inmensa del hoyo del tiempo
en su giro más tenue del rito universal
Yo que soy nada en silencio,
raíz de la incógnita, hija
del objetivo y el comienzo,
Magnetismo puro de la casualidad
y su causalidad
Parte del mundo salvaje
Parte de los que corren
como animales en libertad:
siempre a ninguna parte
Yo que me pregunto todo
que ardo en mi pensamiento
hasta volver a preguntar:
Yo que me pregunto todo
No pregunté: Cómo estás

Yia

miércoles, 27 de julio de 2016

Believers

Y miró, dijo quiero a alguien
que todos conozcan.
Más influyente, con toda
la juventud, con defectos sí.
Le daré belleza: Quiero y fue.
Lo preparé desde el vientre y entró
sin entender pues así soy,
y todo fue hecho.
Todos los dones,
todos los talentos.
Todas las aplicaciones
y todo eso le dejo
a un cuerpo tan pequeño.
Y en tiempos difíciles,
que no entiende,
le llamaré escogido.
Y sus seguidores,
muchos todos.
(Todos billones, todos
ciegos, mudos, sordos,
tendrán, ojos, boca
y oídos.)
No es más grande
el que está en el mundo.
Y serás odiado por tu voz,
y cantarás cúal cielo abierto.
Pero aún te seguirán,
más amplio es el número
porque así tu imán lo quiso.
Ellos nunca sabrán del pacto recto,
medio mundo vivo está muerto.
Pero ay de aquellos
que arruinan las masas
con el plan perverso.
El ojo que todo lo ve
nunca verá ni ha visto,
tal engaño estaba escrito.
Yo he vencido y dije
que tengo la llave,
ellos adelantaron su infierno.
Tus seguidores
sin darse cuenta, se han
llamado creyentes.
De tu apellido saqué
el misterio,
no saben que han creído.
Me pertenecen ahora y siempre,
ya te he dicho que todo es mío.
Yo sé a quién mando
a cantar en mi nombre.
¿No te he dicho
que he vencido?

Yia