martes, 30 de junio de 2015

THE LION

Me miras desde cualquier fuego
y te enciendes a ti mismo en la hoguera
y las lenguas bajan a poseer las rutas
de nuestros cuerpos que con lentitud
se deslizan en el regocijo del enigma.
Calculas las posiciones pero tu morada
es el descanso porque nada es tinieblas
si un canto se ha alzado tan alto que
sostiene las notas angelicales hasta invadir
con eso todo lo que nombran.
Diré ensimismada que se ha puesto en mí la jungla
y que es sereno el suelo si me lanzo cazadora.
Mi vista tiene hambre de palabra e intuye
lo que adentro en ese templo es presea.
Todo cuánto encuentre es de alta estima
para el libro que guarda, con dorada letra.
Dirás con un rugido tan grave o agudo
dependiendo el fin que posea tu boca
que esto es la mordida, -tus dientes- cuando
chocan entre palabra y otra.
No perdí el gesto de esa fila blanca que suena
el eco que todavía me cautiva.
Diré de tus ojos, qué tienen tus ojos,
¿son verdes, azules, son
almendrados? Diré sí, son felinos.
Quizás el color no tiene idea del milagro
que expulsan cuando miran las praderas
y cuando el valle de lágrimas es el que teme
mal alguno porque vas pasando con el garbo
que el cielo dicta.
Tu símbolo de dignidad y fuerza es sol
de poder y justicia que expresa el oro que
corresponde a la esencia del comienzo
que llega a tus piernas,
y hace que golpees el suelo en un ademán
que reclama el espacio
que pisas cuando cantas victoria.
En esa pisada recorres lo fortuito que
va pasando por mi alma defendiéndome.
Y yo voy cazando lo que importa
de este lado de la selva, que no entiende
que será interrumpida de una vez y por todas.













YIA













domingo, 28 de junio de 2015

LUZ EN LAS ALTURAS








¿No te he dicho que vas a ver?
Te lo repito.
No te he dicho que si esperas...
¿No te he dicho tanto, que todo es pasajero,
y que no es lo que tus ojos perciben?
Que lo que sientes es tuyo porque
es tu íntimo esfuerzo por no
dormir el sueño,
que tampoco es la muerte
y que sólo es descanso...
¿No te he dicho que no puedes
alcanzar lo que no está permitido
y que tú sólo abres las puertas
cuando crees que las abres?
Cuánto más serás eco de un
vacío, cuánto más robarán
de lo que es tuyo -y que no reclamaste-
porque no tienes la valentía de ser
del rebaño de los sabios...
Tu corazón duro teme.
Tu corazón duro, duro,
no tiene la culpa,
no quiere ser piedra,
pero está lastimado, -eso se entiende-,
eso está en cuenta,
que tu corazón
no sabe que el amor es amor desde
esa dureza que no lo libra de amar.
No lo exime.
¿No te he dicho que si lloras sembrando
segarás con regocijo?
¿No te he dicho que hay luz
en las alturas,

y que esas luces son tuyas?
¿No te he dicho?
Te lo he dicho desde siempre,
desde siempre te lo he dicho.











YIA









viernes, 26 de junio de 2015

THE LAMB


Apacible miras cuánto tienes,
tu mirada sostiene la cordura
detiene las señales o las refracta.
Dulce, dulce, apacible tu mirada.
Cuentas un valle y un prado,
y aquí todo está dispuesto a ser
como tu lana, oh blanquísima,
que suaves son tus palabras
cuando acarician junto al arroyo.
No es sólo ternura,
es tu función de darte en sacrificio
es no tener temor,
es tu mirada alcanzado la magnánima
delicia que todo lo alboroza.
Quién te ha hecho tan perfecto.
Quién besó tu frente justo
antes de ser mandado a soñar
ser un niño.
Qué pasó que no fue un sueño
y no dormiste esperando
y callaste cuando
tu mirada soltó un llanto
sin poder remediar lo que estaba escrito.
Oh tu blanca, blanquísima lana.
Oh apacibles son tus razones
para no dejar de amar
a este vil paraje que no tiene idea
de que tu voz dulcísima,
habla, a cada uno de forma distinta.
Que tu vista recorre todo cuánto hay.
Que tu mirada, tu dulce mirada,
conoce los corazones y los pesa.
Quién te dio la herida a esta hora
y por qué no reclamas.
Tal mansedumbre hoy nombro
lumbrera del misterio que allana,
que defiende.
Oh tu nombre gobierna aguas cristalinas,
y bebes de ellas para darnos
la oportunidad de ser nuevos.
Oh tu mirada, ojos de cielo
que miran y miran más de lo
que cabe en el entendimiento.
Cuán débiles somos ante tu
magnificencia, tú eres manso,
eres la mayor suavidad
que con indecibles ruegos
dices amor amar sin ver el error,
aún amas, porque abogado tenemos.
Porque, oh cuánta benevolencia
se ha desatado a lo largo y ancho,
en esta fecha, cuánto desconocen
de tu amor inmenso.
Tú no desechas, tú abrigas.
Quién te ha dado el permiso
para tener tan dulce fragancia.
Cuánto entiendes de nuestra naturaleza.
Cuánto nos perdonas.
Oh, Cordero.








YIA









Kindness


La caja no decía tu nombre,
pero el amable cartero sonreía
como si un pajarito le hubiese 
contado que allí entregaba un
pedazo de cielo a una chica de anteojos
con rostro -dizque- bonito,
porque eso dijo
luego de que pusiera la firma
en una tablita en la
que pones que has recibido...
Antes de abrirla quieres llamar
a alguien que te pellizque el oído
y te diga: no seas tonta ábrela primero.
Una camisa de Iron Man, un libro que
no quiero ni leer para no estrujarlo,
tres páginas con tu puño y letra,
-todas llenas de infinito-
un vaso de un lugar que no sé pronunciar,
un anillo ancho parecido al que llevas,
para que nuestras manos sean iguales
no importa dónde estemos.
Pero nada de eso fue más bello, nada de eso,
fue más grande, que tu gesto hacia mi madre.
Si querías demostrarme que te importo,
con eso, lo dijiste todo.




YIA






SUNRISE


El costo no tiene precio y no es disparate.
El amor te centrifuga un día y en vez
de tener todo calculado todo se vuelve
una calma en la que no sabes qué está
pasando, entonces vas paso a paso,
sin esperar nada, sin montarte en aviones,
sin tener un submarino amarillo, ni una
sombrilla rosa voladora, que haga que choques
con un poste para ver si despiertas de tanta
novedad que no sabes por qué llega.
Yo no elegí nada de lo que tengo
creo que todo vino solo y yo fui espectadora
de cosas que se me salen de las manos
-porque aunque no lo parezca-,
mi sencillez las prefiere vacías.
Y ahí viene el dilema de mis renuncias,
que por ellas me recompensan con el doble
de luces y sorpresas que no comprendo,
para que crea en lo humilde del origen,
para que vea con mis propios ojos, que no es cierto,
que no vinimos a probar la hiel de la vida
y que estamos hechos para celebrar las auroras,
todas, contienen misericordia.






YIA




miércoles, 24 de junio de 2015

LA ECUACIÓN

Dos llamadas perdidas, un número desconocido, pregunta si recuerdo su voz. Me habla de una ecuación que sólo yo pude resolver y de un premio que obtuve no sé cuando y que él recuerda con lujo de detalles. Te amaba, dijo dejándome fría del otro lado. Aún ni sabía quién era hasta que me habló de las arañas del laboratorio, del profesor Quintero y los cuadrantes de Ecología. Ahora te recuerdo, pero a qué se debe tu llamada y por qué me dices eso. - le digo.
Un reptil apenas me habló pero yo le vendí el alma y deseo que sepas que fue por tu culpa, ahora es la serpiente quién te habla y quiero salvarme de la marca y sólo tú puedes romper este lamento que me consume como un crimen violento que me atraganta y me vomita, me cuenta. Cómo quieres que te ayude, le pregunto sin ganas.
Me envía otra ecuación igual de compleja que la de aquellos días. Si me das el resultado correcto la marca se me borra, me dice con tono serio. Tres minutos o menos y el resultado es tuyo, le digo. Eso es imposible, me dice nervioso.
Míralo, te lo acabo de enviar. Cómo lo hiciste, pregunta al verlo.
Eres libre no preguntes más. Te salvé, ¿ya? - le digo.
¿Tú me crees? - pregunta.
- No, porque las serpientes no hablan. No sé por qué inventas todo esto, ¿todavía te intimido? - le pregunto.
- Sí, nunca sé cómo hablarte, soy yo, Roberto, el nunca tiene agallas.
Ni siquiera pude tocar una araña, porque tú estabas.
- No importa, ya te he salvado y creo que eres valiente, superaste algo...
- No, no puedo superarte.
- Adiós, que seas feliz, ya verás que lo serás,
un abrazo, Roberto.
- Espera, no cortes, tampoco te dije que fui yo quién salvó a tu perro.
Soy veterinario, puerta 24, piso dos, la enfermera me dio tu número de
teléfono.



fragmento
YIA

LA ÚLTIMA GOTA





Tengo insomnio en las manos del fuego
que golpeándome intuye
un lugar desnudo en mis memorias.
Todo ha cambiado desde que extraño
la última gota de tu sangre.
Mientras el día fermenta palabras
mi mente estimula añoranzas que destilan
parte de mi ser en una hoja.
Mi naturaleza se inclina maltrecha de rodillas
y gastada de querer morder lo denso
que nos deja perdidos en un limbo
de ballenas sin mares y sin el canto
de alguna sirena que sepa
de sueños y quiera ser una niña que monte
elefantes en el mapa de la alegría.
Tú eres el sexto sentido de los hombres
que nunca supieron de las facultades
que tenían para cambiar el escenario
triste de la falta de amor en la Tierra.
Yo veo lo extraordinario que se posa en el
gesto de esa incertidumbre de fantasías,
que se saben ciertas cuando eres parte
de la llanura de versos de este cementerio
que somos cuando quieres ser humano y yo,
sólo quiero ese líquido escarlata
de fuerza preciosa.
Mi naturaleza de selva sabe que la nada
contiene esa gota.
Muerdo mis labios ya sabes cómo.
Yo muero de sed, desde mi tumba.






YIA







Hombre Flor

Querías florecer y esforzarte, eso era ser bello, pero eres rareza de abismo. 
Tuve que ser oscura por largo tiempo y caer, para encontrar tus principios. 
Cuando llegaste a ser hermoso me fui alejando de ese punto de encuentro.
 He regresado con luz y agua porque no olvidé ni un sólo segundo.











YIA










WELCOME





Estarás esperando por mí en el
vestíbulo de aquel hotel con vista al horizonte.
Almorzaremos en el restaurante
ese en donde me pedirás
unas ostras porque combina
con mi cara de isla, que por cierto no me
encantan, pero crees que te gustan
porque comes asados siempre
y quieres sentirte mar conmigo.
Vestirás camisa azul, quizás blanca,
y un sombrero que me parecerá
gracioso en ti, porque no es lo
usas, pero quieres sentirte exótico.
Te veré más hermoso que nunca,
y más, porque,
vienes por mí, dejando un mundo
lleno de agendas.
Probarás un cigarrillo nuevo,
pero como yo no fumo lo apagarás
enseguida.
No me importa que fumes, lo sabes,
pero quieres ser agradable.
Dirás que son hermosas las sillas
de mimbre, y yo pediré vino
blanco y tú tinto, pero sé que quieres
whisky.
Y me mirarás con lujuría,
pero yo haré como que no lo
noté y te hablaré del clima.
Te miraré como miro a mi
libro favorito cuando le invento
otros finales y etcéteras.
No comeré casi y nos levantaremos
a mirar los alrededores,
y dirás que soy más bella que
la de la foto de promueve
el turismo en uno de los pasillos.
Yo giraré hacia el jardín izquierdo
y mi cabello será un alboroto
y mi flequillo caerá en mi cara
y no tendrás más opción
que retirarlo y darme el más dulce de los besos.
Me acercaré a tu cuerpo y seremos uno,
y me sentiré inmortal justo a tiempo.










YIA

martes, 23 de junio de 2015

Y yo dije.

Dije una sola frase y Groenlandia
se hizo un pequeño punto que se alejaba de tus ojos.
Describí lo que veías, justamente,
y fuiste a mi nombre llamado por un
poder que también conoces.
Estabas de paso por el blanco más frío.
Y yo dije el silencio que mirabas.
No estaba cerca, pero mi palabra te había tocado,
quién lo diría, me pregunto
qué te ha llevado el éter
de mi esencia, una sola frase dije.

Así buscaste hasta dar conmigo.
No supe cuando ni cómo.
Pero pude oler tus jazmines,
el infinito había creado un
laberinto de impresiones y lo habías conseguido.
Habías estudiado cada detalle
como si ese fuera el pasatiempo
más preciado de tu tiempo sagrado.
Lo diste a mis trazos, y qué fortuna la mía,
que con cada línea te veas a ti mismo
en las palabras que se estiraron sin saber,
a dónde llegarían.














YIA


















































viernes, 19 de junio de 2015

Dizzy

Estoy detrás de un montón de palabras, todas son dichas con una cuenta pendiente. Sigo poniendo palabras que no significan lo que creen, y es bello el hecho de que tengas la misma tragedia en la marca del tiempo. Es cierto que somos sordos para lo que perece y estamos entumecidos en esta parte del vientre de la madre, porque hay puntos que convergen el día que escuchan las voces. 
Otra forma de entrar al núcleo nos fue revelada, sin mancha, sin engaño, sin manipulación, 
porque el permiso fue un ademán que nos costó mucho. Una puerta nos muestra y nos persigue
 con llaves y nombres con rostros. "Libre y joven y no podemos sentir nada de eso" pues, un fuego ha puesto sobre la cabeza una estela con tal cobertura que llega desde el pelo al suelo. 
Seguramente, es la semblanza del libro y todas las páginas negras que serán arrancadas, cada uno posee el suyo. Otra forma que es la misma que empezaron otros no nos cortará la cabeza sino que abrirá muchos ojos. 






Just a little hush...



 tú sí entiendes de qué hablo.














YIA
























jueves, 18 de junio de 2015

Un punto azul y otro amarillo

No quería decirte, pero, se me había escapado el pájaro azul que me regalaste. Entonces, se quedó muy triste el amarillo y lo solté para que encontrara a su amado. Al otro día abrí la ventana y el azulito estaba en el borde mirándome. Le dije que la hermosa yellowwine lo estaba buscando y salió volando contento. Luego, los vi juntos en el árbol.
Hoy en la tarde volví a abrir la ventana y me puse a leer en otro lado de la casa. Cuando volví al cuarto vi que allí estaban los dos nuevamente en la jaula, la había dejado abierta. Creo que habían entendido la libertad como yo la entiendo. Nunca me gustó que no estuvieran sueltos pero, también era hermoso admirarlos de cerca. Creo que entendían mi voz y mi calma. Han vuelto a irse. Ojalá vuelen muy alto y sean felices cuando corten el viento. Creo que algo de nuestro amor se fue con ellos a dar vueltas por el mundo. Ahora no me escribas diciendo que soy la mujer más dulce que existe porque no pienso contestarte.

-Eres la mujer más dulce que existe.

-Eres un desobediente.

-Sigues siendo la mujer más dulce.

-Eres igualito que el pájaro azul.

-Y tú como yellowwine, tenaz, un encanto.

-Deja de escribirme, te vas a estrellar con un árbol.

-Te amo.

-Te amo.

YIA

I come to you
Immerse me in the grace of a hug
in the wonder of your beauty
Like a million stars in my soul
your night is crashing over me
Kill me with the life of this love
Surround me like a sea
of butterflies









YIA












martes, 16 de junio de 2015

MOM

No puedo evitar que te duela
que la noche vea como lloras
en silencio
Pero estoy aquí
con la fe que desafía
con la compasión que sobrepasa
Ningún pie de menos hace
que no camines en mi alma
Estoy aquí aunque tu herida aún no sane
aunque no selle aunque supure
Haré que tus días
sean menos duros
Pero mamá
qué poema se escribe si
poco a poco tu carne es echada
a la basura
Cómo pronunciar tu nombre
sin que una saeta se me encaje





YIA




sábado, 13 de junio de 2015

UN DESASTRE

Sí, soy esa hoja torpe al viento,
ese rumbo incierto que no sabe que vuela.
Yo quiero que duela,
y que el soplo me cruce con todos
y que ninguno note que pasó la brisa. 
Yo quiero ser esa que sin querer deja caer
tu ordenador nuevo,
o la que mancha tu camisa favorita
con labial rojo.
Ser la que pide legumbres y ensalada
cuando todos comen carne y beben vino
que de seguro muevo sin querer mi mano
y se vira la copa.
Quiero ser el desastre que amas,
el huracán más recordado por haber
dejado desolación en tus días.
Quiero que duela y se me partan
las rodillas pidiendo el encuentro
que de seguro pierdo por llegar
tarde a la hora pautada.
Que no te importa el ordenador.
Que en la lavandería tienen algo bueno
para quitar las manchas.
Que no es nada lo del vino, que el mesero lo limpia,
y que no importa la tardanza
que estarás esperando.
Que en el ojo del ciclón habita la esperanza.
Que encontraste una hoja que estaba volando.
Que, qué bonitas rodillas tiene mi princesa.
Eso quiero que me digas.










YIA










Do not let the shadow go away from you. 
It will not be the old company, but betrayal. 
Dimensions collide obscurity. 
While you walk under,
shadows are always creeping. 
And that is beauty.














YIA





Kingdom of Mercy








Like a sharp sword 
he made my mouth
for my own sake 
for my own sake
I have his name in my soul

I'm writing the life
in this kingdom of mercy
He was a child 
I was a child
Our love was more
and this was the reason that
our love -my darling-
it's a dawn.






Yia

Un río

Aparente visión de calma
horadando la tierra de adentro.
Allí muy sumergida y tibia,
la han visto llevar ritmos
ancestrales que nos colgaban
de los sueños en donde
no podíamos calcular el fin.
Allí un caudal captura los signos
pero hace lo que quiere.
Corre agitado un rumor
y sale hacia lo que fluye
corriendo de nuevo.
Luego se calma e inventa
la ruta de una mirada
que horadando la tierra
sumergida contiene la tibieza
de un gozo secreto.
Porque no sabemos del remolino
y la algarabía desafiante
de eso que espera detrás de los ojos.
Aún no sabemos.
Qué se mueve cuando estoy
quieta y qué traslada esa agitación,
si no es más que el silencio de un río.
Qué pasará si le llamo poesía.
Qué sucederá cuando se abra paso
y se desparrame la corriente.











Yia

viernes, 12 de junio de 2015

La de Chet Baker



I get along without you very well


Suena el teléfono y ahora
un sonido hermoso seduce
como nunca y estás del otro
lado cantando una de Chet Baker
la que habla de lo bien que le va
sin su amada.
Le pones la misma lentitud y el mismo
sentimiento y aún no la reconozco.
No tenía idea de que la canción
existía
pero ahí está mi cuerpo
haciendo fiesta.
No quiero que se acabe tu voz
y qué dulce el milagro.
Te digo: amor, pero la letra
no cae con nosotros, ¿no crees?
-Esa es la idea, my baby, que te rías,
no hay nada más romántico que escuchar
tu risa.






YIA








Sin Rifle




No he tenido que cargar el rifle,
debo quitarle tu nombre y ponerle un sello de se vende.
No he necesitado el encendedor que iba a usar para incendiar
el camino cuando pasaras.
No guardo gasolina para perfumarte mientras duermes.
No están hechas tus promesas de rosas del mal.
No eres el mentiroso que pintaban.
Han quitado mi nombre de las esquelas de los periódicos baratos.
Ahora figura en las revistas científicas y en las de moda.
También se habla de mí en la poesía.
-Pero ese es otro tema-
Han dicho que soy incapaz de hacer daño y han desmentido
lo que se decía de mí.
Ahora dicen que no soy malévola,
y es cierto no puedo matar ni a una mosca.
Han dudado de mi parte humana,
-pero sí, pertenezco a esa especie-
Aunque me han comparado con las lepidópteras,
dicen, que me transformo en una muy pequeña.
En el más raro de los casos han dicho
que tengo piel de ángel y que eso paraliza mi edad física.
Dicen que hice un pacto con Ranziel
y que él me cuenta lo que se discute cerca del candelabro.
La verdad es que ahora no tengo hambre ni tengo sed.
No paso frío y el calor no me quema.
Ahora llevo un vestido atrevidamente ceñido,
y mis mejillas siguen rosadas como
las de esos seres de alas luminosas.
Ahora mi sangre es más roja que nunca
y mis pies están en el suelo.
Mi barca espera en la orilla y me dicen
que estará llena de peces, y esta parte es metáfora,
porque cómo voy entrar a ella si llevo
un vestido ceñido...
Contigo todo es bueno.
Tu saliva no me contamina y puedo respirar
cerca cuando expulsas tu dióxido de carbono.
No eres la burbuja que mata si me acerco
e inhalo el oxígeno que nos regalan antes de besarte lento.




YIA








jueves, 11 de junio de 2015

EN ESE TONO 2


Cómo decir lo que siento
si toca lo profundo del mar
y sube y da vueltas con las miles
de especies, y los monstruos y las ballenas,
etcétera, etcétera.
Cómo decir que soy la mujer que lloró
hasta llegar al punto crucial de todos
los puntos más extraños de las páginas.
Porque cómo decir, cómo decir,
que un libro ha reclamado mi nombre
y junto con eso tuve la entrada
a un -qué sé yo- de melodías interminables
que puedo pausar si me rindo y no,
que puedo seguir si avivo lo acordado,
en medio de los tiempos,
de su voz a mi voz.
Cómo decir que estoy flotando si todavía
falta espacio para que pueda volar todo
esto que siento.
Cómo decir que me ha escuchado,
el lirio más valle de los lirios.
Cómo hacer si te dan un regalo que no esperas
tan pronto, y cómo dar gracias por tanto,
porque recordando el poema, En Tono de Sigionot,
-sabía que pasaría-, pero en ese momento,
no podía comprender por qué me salió así.
Fue en ese tono, en ese resplandor, en ese frenesí,
que abrió su mano, con un simple gesto abrió su mano.
-allí estaba escondido su poder-
y buscó exactamente hacerme conocer que
fue percibido lo que pronuncié con luz.
Yo no sé ustedes,
pero esta mañana he visto la gloria:
Pedí algo con detalles explícitos,
y justo así se me dio.

(Cómo puedo escribir que estoy feliz.)





YIA






miércoles, 10 de junio de 2015

It will come back

No habrá quién refute ni una sola palabra.
No estarán los herreros cerca para que armen
y el fuego será llenado de imágenes fuertes.
Sin salida ni espacio que no tenga disturbio,
nación contra nación, persecución y muerte.
Terrores serán llevados ante los gobernantes
y no sabrán qué hacer, ninguno.
De antemano no tendré mi alegato preparado,
porque no son mías las palabras ni el tiempo.
Ni son mías las cárceles ni las aljamas que moraré
para tener la oportunidad de que me interroguen.
Ahí hablaré, sabiduría de renombre.
Seré echada por mis parientes,
no me conocerán ni mis amigos ni mis padres,
dirán: no sé quién eres.
Algunos veré morir a mi lado y no entenderé
a qué se debe.
Seré vituperada como nunca antes.
Seré odiada según la magnitud del misterio,
que de cierto digo, es grande.
Sin embargo, no perderé ni un solo cabello.
Cuando el ejército rodee la cuidad sabré
que la ira se esparcirá por todas partes.
Entonces tendré que irme al monte,
y de allí no podré moverme,
hasta que la venganza todo lo colme.
Las potencias serán sacudidas,
y todo quedará impactado por el mar,
y su rugido enorme.
Toda ciencia dejará de ser,
todo ser mirará la nube.






YIA

















martes, 9 de junio de 2015

We Are Young

Esta noche somos nuevos. Esta hora no regresa.

--¿Escuchas el coro de ángeles?

-No, y tú?

--No. No escucho nada.
Pero están ahí.

-Oh, no. Ahí no hay nada.

--Te dije que sí. Que están.

-Tienes sueño, vamos a casa.
¿Te cargo? (Estás flaca no pesas nada)

--No, no, yo te cargo a ti. *No puedo*
No, no, mejor, llévame tú. 

-Estamos locos.

--¿De amor?

-Sí


YIA












LOS PEQUEÑOS


(no llores, a qué le temes, no temas,
aunque no quieras debes escribirlo)
Según la promesa te han contestado.
Saben tu pregunta.
Lo dicho no fue en vano.
Ahora escribe lo que estás viendo:
Escribo...
Hay un lugar.
Todos son niños y niñas.
Creo que no pasan de los once años.
Tienen diferentes tareas.
No todos visten de blanco.
Siento que cada indumentaria
que llevan significa algo.
Lucen en armonía,
tienen aspecto de felicidad.
No hay adultos, sólo yo.
Y pronto debo irme.
No puedo ver a quien me
acompaña pero su voz
me guía y me explica:
Esos de allá son los desmembrados,
los asesinados, los de la guerra.
Estos de acá pasaron frío,
más allá están los que tuvieron hambre.
Sus cuerpos terrenales sí eran significativos.
Para la razón humana lo que vivían era inaudito,
pues, la mente no tiene otro conocimiento,
si no se pide o no se concede por
mérito de amar al que Vive.
Ellos (los pequeños) no recuerdan
el dolor, ya no saben lo que es sufrir.
Sus cuerpos ya no son.
(Tienes que ser valiente porque por decir esto
van a perseguirte.)
Hay otro grupo, el más grande:
Las víctimas de aborto.
Los abortados.
-Pero si no nacieron porque
tienen cuerpos como si hubiesen
crecido en años.- Leyó mi mente en segundos
y contestó:
Tienen apariencia de cuerpo pero sólo son hálitos.
Cada niño que ves aquí fue protegido en lo importante
y fue amado,
y no fue manchada su inocencia.
Todos veían cosas que no ven los adultos
y estaban preparados para este espacio.
Ellos no eran de ese mundo.








Yia

TE ODIO


-Amor, sé odiosa, dime lo bajo que soy, escupe con poesía.
Suéltate el pelo, nena, escribe. Ódiame, un ratito.
-Está bien. Comienzo así, a ver si te gusta.

Tú eres el mismo hoy y siempre, y eso no te hace tan INRI.
Digo, tienes lo tuyo que me mata,
pero este poema no es para aceptarlo.
Sí tú, que cometes los mismos errores.
Que das en la misma piedra, porque no crees ni en la piedra,
y no salen ríos, no salen.
Uno aprende de los errores, es cierto, pero tú
te revuelcas en el fango, una y otra vez,
sólo porque me gustan los cerdos.
Y recaes, amor, recaes.
Te crees avalancha y yo estoy en eterno verano.
Yo sé de qué pata cojea tu silla, los dos la rompimos.
Y sigues intentando invierno en mí, sin miedo al ridículo,
porque sabes que soy un chiste malo,
y que eso me tiene sin cuidado.
Que a veces me siento y te siento, como si corriéramos
detrás de un tren que ya se ha ido.
Absurdo, absurdo.
Y jamás vas a admitirlo, vas a decir que el tren no existe
y que era un autobús fantasma que los dos escribimos.
A veces creo que sólo te quieres a ti mismo,
y que Narciso se queda corto,
y ese maldito pelo, más saludable que el mío,
pero pienso que yo tuve la culpa,
te dije tanto lo bello que sonríes,
que ahora detesto ese gesto tan innecesario
en este poema de odio.
Sí, te odio, me cuidas y me das amor como nadie,
te abres la camisa y el cielo se estrella,
y tumbo la osa menor en micro segundos.
Te niegas a caer en el lago de la realidad y yo me niego
a ser una planta acuática.
Me niego, a tus ojos, a esa mirada de espía diestro,
que sólo me anima a que me ames a lo ruso.
Quisiera no decir que vamos a funerales, contentos,
que celebramos la vida brindando en el polvo,
que hemos hecho el amor en la última parte de un cine vacío.
Pero como te odio, quisiera que fueras
el motivo de mi risa y burlarme de tu estúpida
cara de hombre enamorado.
Quiero ser ese error que repites.
Y decirte, que te odio,
que no te das cuenta que ya te has perdido.







YIA