martes, 27 de octubre de 2015

Pelícanos

En tardes como esta cuando el giro sigue
y yo sigo el rastro de las aves, en días...
que sólo tuya es la mirada del viento,
y vas por dentro, como soltado todas las cosas
que te gustan, todas las cosas
que soñaste ahora son la danza, el cortejo,
el simbolismo que se cuaja en la pena
cuando acaricia el gozo del reflejo.
En tardes, donde el invierno se asoma
con otra cara y aprendes
que ha sido perfecto el sendero de atrincherarse
los ojos con versos.
En esas tardes, en esas vueltas
en las que entiendes los grises,
y notas, que has sentido la parte salvaje del viaje,
y sigues pensado que ha sido bueno.
Porque ha sido bueno haber sentido la vida,
al menos, haber sentido la vida,
en el vuelo, de los pelícanos.







YIA

lunes, 26 de octubre de 2015

Pesca

Has navegado los siete mares,
te has afanado y ha sido duro,
pero no, ni rastro, nada.
Te has empecinado,
cielo y tierra, nada, volviste al mar.
Seguiste buscando, sin vergüenza
ninguna, tretas, astucia, y a pulmón.
Usaste "lo mejor", según tú, 
y yo calladita.
Sh, que se despierta.
Y tú de nuevo, modelo exacto,
para impresionar, ancla pesada
por si acaso hay que quedarse,
-mar adentro-.
Antes de eso el muelle, caña barata,
vulgar estrategia, nada de ingenio,
-me las sé todas, pensabas.
Y juras que no te veo.
-Qué inocente ella, 
no sabe de mi paciencia,
mucha paciencia, decías.
Y yo calladita, que no se despierte.
Sh, que se entera.
Luego de eso los barcos,
las nuevas redes, el bla bla del viento 
y esas cosas con métodos dizque
sofisticados que fuiste almacenando
según los fracasos y otras nostalgias
egoístas. 
Así allanaste todos los cuerpos
de agua, no se salvó ningún charco,
todo, hasta nadaste en mariposa,
y sin contar de aquel pantano.
Ah, qué no hiciste.
Pero tú querías más, era sí o sí.
O sí, o sí, y yo calladita como quién
no quiere la cosa.
Pero todo era insuficiente y tú,
no ibas a rendirte,
no importaban las pérdidas,
no importaban las bajas.
Otro viaje, otra Pinta, otra Niña,
otra Santa María,
y obviamente un barco grande
por si el dicho no se equivoca.
Y daba igual kayak o velero, yate
con música de Mozart o del Titanic
la réplica. 
Por más técnica que intentaras
por más "avanzada" por más
ridícula que fuera la técnica:
Yo nunca fui pez para tu carnada.
Nunca fui pez de orilla.

No ibas a encontrarme.
Ni despertando a leviatán.











Yia

miércoles, 14 de octubre de 2015

The Dragon

Pero su espíritu de dragón quería estar separado
Como un viaje al infierno y de regreso
ver lo vasto
Pero la niña supo enterrar
en la cima de la montaña el corazón
Donde yo crecí
dum bum dum dum
Donde yo crecí
En la cima de la montaña
Allí el dragón...

Así que, me lleve de nuevo
a la montaña
Donde mi corazón realmente es
Donde para mí yo siempre fui
y el amor fuente de mi ser
donde el amor siempre fue
explotar al aire y abismos
dum bum bum dum

Así que, crecí siendo un gran dragón
un gran misterio que ocultó
un alma gemela que vi
-un niño con un niño en sus ojos,
Y esos ojos de fuego
y la facultad de crear el dragón
que nunca fuego y siempre yo
Y yo sentí esa cosa cliché
por primera vez
bum bum dum dum

Así que, me lleve de nuevo a la montaña
Donde mi corazón realmente es
Donde para mí el amor es una fuente
Explotar al aire y abismos
bum bum dum dum fui





Y así...
Ignorar las limitaciones. Vivir por una causa. Abandonar nuestro 'comfort zone' para ser arriesgados. La vida es demasiado corta como para hacer cosas pequeñas. Ser lo suficientemente ignorante de lo imposible. (Que tu fuerza interna te impulse a hacer lo que dicen que no se puede hacer.)

El éxito se alcanza tomando decisiones valientes. La crisis no determina lo que debes hacer, sigue con tu luz. Toma el paso, te irá bien. No vivas de acuerdo a la crisis. No malgastes tu tiempo en la Tierra. Busca una causa y vive por ella. Conmueve al mundo, haz historia con tu ejemplo. Que tu vida sea usada para un propósito... grande.





He vuelto

He vuelto, sin hacer ruido.
Sin llevar mi nombre en la frente
y sin decir que he vuelto.
Vengo cargada de ilusiones.
Cargada de poemas.
Te he dejado una nota
con un corazón y un muñequito
que parece hecho por un niño.
He vuelto, y ¿sabes?
Ya sé lo que es ser feliz.
Y ya sé lo que es querer
llevarse las impresiones
que vi en el camino.
He vuelto.
He vuelto a mi estado
de observadora, a mis
días contados y a mis
ganas de cambiar el mundo.
Prometo volver siempre:
Dejé una prenda mía
entre tus camisas.




Yia