viernes, 3 de julio de 2015

CUBIERTA DE ESTRELLAS


Estoy llenando la vida de locura
al borde de un abismo gris y negro
que se parece al olvido pero es bello.
He llegado al comienzo de las mañanas
más seguras entre los espectros más
terroríficos que se regodean por todas
las esquinas que parecen inacabables.
Llevo puesta la sonrisa de la noche
a plena luz del día aunque no llevo
maquillaje, mi cabello en cola de caballo
hoy está preso en una gomita negra
que dejaste en el baño.
Tengo catarro y no he dormido casi
esperando que me den noticias de mi
madre para salir corriendo a vencer
con ella y decirle tanto, tanto, que la amo.
Dejo lo que estoy haciendo y sin fuerza
saco todas las del mundo para cautivar
la esencia de lo que me hace vivir tan viva.
Estoy cubierta de estrellas.
Aún leo como demente y escribo como
psicópata como si eso fuera la cura
que desde luego es la medicina
que me llevó a los confines
más saludables de la buenaventura.
Yo no tengo miedo de tener miedo
pero sí he vomitado amor como nunca.
A primera hora del día nos planeo
bestias alcanzando el horizonte de lo
divino y estrellando en un lienzo
que sólo pinta una mano grande
que sabe de nuestra bella concupiscencia.
Cuando llegue prometo leer un libro
acostada en la bañera y esperaré a que
se acabe tu ruido, para luego escucharte
decir cuánto extrañaste mis ojos tristes
y mi boca rosada.
Tu voz estará cansada y un tanto ronca,
dirás con ella casi apagada:
por favor preciosa, descansa.
No te haré caso y colgaré con otra
idea para unos versos,
pondré Ultraviolence de fondo para luego
ponerme la pijama,
porque será de día en alguna parte
pero en mí la noche sigue intacta.







YIA

No hay comentarios:

Publicar un comentario