jueves, 18 de junio de 2015

Un punto azul y otro amarillo

No quería decirte, pero, se me había escapado el pájaro azul que me regalaste. Entonces, se quedó muy triste el amarillo y lo solté para que encontrara a su amado. Al otro día abrí la ventana y el azulito estaba en el borde mirándome. Le dije que la hermosa yellowwine lo estaba buscando y salió volando contento. Luego, los vi juntos en el árbol.
Hoy en la tarde volví a abrir la ventana y me puse a leer en otro lado de la casa. Cuando volví al cuarto vi que allí estaban los dos nuevamente en la jaula, la había dejado abierta. Creo que habían entendido la libertad como yo la entiendo. Nunca me gustó que no estuvieran sueltos pero, también era hermoso admirarlos de cerca. Creo que entendían mi voz y mi calma. Han vuelto a irse. Ojalá vuelen muy alto y sean felices cuando corten el viento. Creo que algo de nuestro amor se fue con ellos a dar vueltas por el mundo. Ahora no me escribas diciendo que soy la mujer más dulce que existe porque no pienso contestarte.

-Eres la mujer más dulce que existe.

-Eres un desobediente.

-Sigues siendo la mujer más dulce.

-Eres igualito que el pájaro azul.

-Y tú como yellowwine, tenaz, un encanto.

-Deja de escribirme, te vas a estrellar con un árbol.

-Te amo.

-Te amo.

YIA

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