jueves, 2 de abril de 2015

LA ROSA





No está el poema que busco.
El poema que busco,
está muy lejos, esperándome.
Me mira exhausto de ser poema.
Me ama con todas las fuerzas.
Entonces sucede que existe
un naufragio en alguna parte
o un verso se suicida.
Acontece que un cáliz invertido
derrama la huella de una estela.
Ha manchado la ropa de mi espíritu,
mi esencia,
y un nosotros encarna
un hálito que traspasa el espejo
que por fin alucina.
Pero mi vida no sabe si el eco
que exhalo alcanza el poema.
Sólo sé que mi amor inventa
el espejo en el que te miras.
El reflejo de ti en mi persona
ha hecho que las flores del mal
sean bondadosas.
Creo que me pinché la vida
con una espina
que no sabe que cuida a la rosa.
El poema sabe que si lo alcanzo
voy a marchitarme,
y él me quiere infinita.






YIA











No hay comentarios:

Publicar un comentario