miércoles, 4 de marzo de 2015

LA PALABRA PRIMERA





En horas bajas las altas se recrean en humildad, 
impulsando una hermosura desconocida.
Un aviso inmediato al dulce pasatiempo acorrala
las voces que escucho con claridad
 y con ellas la gloria se muestra tentando las lágrimas 
que acarician a éste cuerpo inducido
por la esencia Alfa que pocos pueden precisar.

(Como si las horas marcaran el anuncio, la entrada triunfal.)

Me precipito al silencio con tanto amor
golpeando en mi pecho,
con tanta pasión incluida en mi alma,
un ir y venir de un péndulo gigantesco
que impulsa sirenas y hadas rojas, mi sangre,
del tipo anticuerpo que protege del mal.
Una alegría que no puedo resistir
sin que escriba golpea la memoria,
me incita a nombrar la mirada de un sentimiento colosal.

Nada merecen mis ojos,
mas veo la silueta del más allá,
y dibujando un trono, una lira, una espada,
un candelero se hace brillar sin cesar.
Mientras la lira se prepara,
la espada se desenfunda y el trono
se pule con rayos de un sol que jamás tocarán,
pues no hay mano que resista tal calor
para que todo gire en torno a él, lo creas o no.

Siento un rocío que se ama a sí mismo
en las hojas de un árbol que intuyo cercano a mi corazón.
Y es por eso que me hago volumen cero
para escuchar los latidos cuidando tu nombre
en alguna parte del paraíso que contengo en ese motor.
Soy la muestra de que existe un cielo alterno,
de que hay alguien atento a lo que es importante,
porque doy lo que tengo, y doy lo mejor.

Ahí dejo amor para cuando tengas hambre
y nada te consuele, y el cuerpo te niegue...
y la enfermedad, la desidia,
la soledad te deje sin lustre,
por favor no claudiques si no entiendes.
Aquí estoy para dar amor, lo entiendas o no.

(Como si las horas marcaran el anuncio,
la entrada triunfal que da felicidad
a éste cuerpo inducido por la esencia
del sueño que alguien soñó caminando
entre tinieblas que se hicieron luz.)
Hablo con la muerte pero no contesta,
es por eso que abrieron los misterios
para que me deleitara en su fragancia
y demostrara que no hay pacto
con las sombras que opaque la magnificencia,
es como tapar con las manos el sol.

Soy como una mariposa que no olvida que fue gusano
y que tiene presente
que es un insecto entre miles del mismo fílum.
Yo soy muy pequeña, lo sé, pero no tengo miedo.
A mí me dieron algo y me pedirán cuentas por ello,
tengo una misión que dudo que entiendan,
conozco la primera palabra y la última es Omega.








Yia













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