jueves, 29 de enero de 2015

GUSANOS




En la vibración interna resurgen las huestes
que se inclinan a un bien común.
Todo cuánto allí pasa es sólo silencio de una forma reptante
y caprichosa,
pero detrás de esa fuerza, se retuerce una visión oscura
demasiado horrible como para describirla.
Pero yo,
he pasado ha comprender parte del sinsentido
como buena gemela de Ligeia.
Como gran conocida de Rowena Trevanion.
Me he sentado junto al murmuro y al susurro
hecho a la imagen de un alto pecado
de un demonio que no puede
tocarme sin pedir permiso de algún serafín pálido.
Ha empezado el drama fúnebre con una canción
mortaja que exuda un olor sanguinoliento
que reta al oxígeno para que palpiten las sombras.
Un gesto amable de su rostro frente al mío
tira la imagen como de un teatro, porque
quiere interrogarme en un ambiente digno
de mis designios, por no decir de mis talentos,
y no quitarse el velo ni aceptar que le teme a mis colmillos.
Sé que le parece que en mí hay una turba
que no puede enjaular fácil y mi alma le intriga,
bien sabe que conozco el camino
vermicular frente a las horas, un frío laboratorio.
Sabe de gusanos, esta maldita, dice entre dientes,
y yo puedo escucharlo, y fingir que no escucho,
-alzando la ceja-, luego sonrío al ver el telón a medio subir
(para que no sospeche)
-Sólo por maldecirme tendrá
otros mil años de tortura pero eso aún no lo sabe-
Qué desea de mí, le pregunto, mientras
paso la mano por mi cabello ahora teñido de rojo.
Quiero saber por qué me causas angustia mortal
y me asquea el sólo saber que puedes hacer rugir
a una tormenta con el chasquido de tus dedos.
-pregunta.
Ah, sí, ¿quieres ver que comienza la orquesta si digo
que suene? ¿quieres saber si se llena el teatro
si anuncio un tumulto?
Causa gracia que tus supuestos poderes se sientan intimidados
ante esta simple mortal que ni siquiera ha llegado a los años
que llegó Cristo cuando pisó el suelo.
No comprendes que he sido el horror del alma
de la intriga, que los alados fantasmas de las
masas corales revolotean ensimismados en mis
rizos.
¿No has notado que aunque viva estoy muerta
desde hace mucho?, es la paga de la carne,
ya veo que no eres tan sabio.
Lo que pasa es que mi nombre no está en tu lista
y yo no vendí mi alto tesoro.
Ve a engañar a otro si puedes y él se deja,
al negar el sacrificio. -le digo.
(Confundido camina de un lado a otro)
El teatro se llena de almas sin cuerpo que
entran de forma solemne con una vela de luz infrarroja.
(El demonio se retuerce aturdido y por fin decide apartarse
sin la respuesta que esperaba)
Cae el telón. Todo vuelve al principio,
-huele a tierra cuando ha llovido-
aquí sólo vence el gusano, y créeme, son muchos.








YIA






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