martes, 15 de diciembre de 2015

Amsterdam

Yo no sé de esos zuecos de cerámica
de Delft, tampoco sé de los de madera.
Yo no sé de ese latir sencillo,
ni sé del naranja de la casa que honran.
No sé de qué habla la gente,
ni sé nada de esos viejos canales.
No sé de los recovecos misteriosos,
ni de las prostitutas en las vidrieras,
ni sé del porqué del erótico museo.
No sé qué puente, qué anticuario.
No sé el porqué de esas caras
soñadoras, no sé qué milagro
abriga el recorrido en tranvía, a pie
o en bicicleta.
No sé cúal de los siete circuitos.
No sé qué maravilla oculta el diario
en la casa de Ana Frank.
No sé de eso que tiene la plaza Dam,
no sé por qué suenan así las campanas.
Qué magia tienen los panqueques,
las tartas de manzana,
por qué el arenque no sabe como huele.
Por qué es inolvidable aquel café.
Qué extravagante intemperie
construye la libertad.
Qué será de ese aroma temprano.
Yo no lo sé, amor.
Qué será de ese sonido de cuidad joven,
tolerante, que no se avergüenza de la vida,
que no se cansa de estar hermosamente desnuda,
como un tulipán.




Yia





sábado, 12 de diciembre de 2015

Belleza

Jamás había visto la belleza.
Nunca, nunca, así.
Jamás tan pura, nunca
tan grande, jamás había
visto tanto oro, tantas gemas,
tanto despliegue de cristales.
Tanto, tanto oro.
No sabía lo que era un paisaje
perfecto, no había visto
árboles así.
Ese niño, esas aves, esa
calle, esas bestias,
un trono central, tanta belleza.
Jamás había visto la belleza.
Nunca, nunca, así, no.
Esa distancia que ilumina
el blanco de las vestiduras.
Ese Sol.
Esa avenida llena diamantes,
tanta luz.





miércoles, 2 de diciembre de 2015

Como las estrellas al tiritar

Pensaba que había menos gente en el silencio.
Ya no lo creo.
Ahora percibo cierta sangre en las letras.
Ahora siento que algo hay oculto en las puertas
de los sueños.
Ya no necesito extraer monstruos
y colgarlos de cabeza para que se sequen,
mudos.
Ya no necesito.
Ahora este corazón es un artefacto inquieto
al otro lado de las cicatrices.
Es raro pero,
ahora el ruido inalcanzable de lo que
no nos muestran es una fosa,
un despeñadero de movimiento extraño.
Ahora tengo otras inquietudes,
otros gustos, soy otra.
A veces creo que hay un virus loco dejando
rabia en cada esquina de la cuidad,
a veces hasta lo siento junto a mi cama
intentando mutar.
A veces creo que hay gente
devorando su propia vida con el atributo
que extiende la enfermedad de estar
respirando las periferias de algo que no
conocen o no llegado aún.
Incluso hay momentos en los que creo
que estamos en las afueras
de la verdadera pesadilla, y ya saben,
en ninguna pesadilla podemos gritar.
Me pregunto por qué archivamos causas.
Por qué simplemente no saltamos al vacío.
Los leves recorridos por la muerte no
deben ser tan malos,
total, siempre despertamos a tiempo,
ilesos, pero confundidos.
Confundidos como las estrellas al tiritar.
Creo que el porvenir nos mira callado.
Pensaba que había menos gente en el silencio.
Ya no lo creo.
Creo que el silencio sueña, y sabe amar.







YIA











sábado, 28 de noviembre de 2015

Llueve con sol

Te veo observar la tristeza de los árboles
y quiero llorar sonriendo. 
Porque me fijo, te miro, te veo analizando
lugares y puntos que nadie sabe que son
de paz, yo te veo, ¿sabes?
Te veo esperar a que despierten los lirios
que ni siquiera han sido sembrados, y yo,
te juro que no quiero jurar que también
los espero, quizás amarillos, quizás
tan fragantes, tan llenos de belleza,
de esa simple y serena llave
a lo frágil de las grandes cosas sencillas.
Digo, que te veo, te veo,
y me preguntas por qué siempre
me miras con esa pena, y no es pena,
es tanto amor inesperado en un vistazo,
y desde luego, hay algo
de pena en mi cara, algo tan sublime que suena
a cielo cuando es blues,
que suena a beso cuando se da.
Y todo es tan raro, tan milagroso,
que puedo jurar que no quiero jurar que:
Hoy mi tiempo llueve con sol.

















Adiós

Estuve tragando palabras
y fue hermoso.
Tuve presentimientos, sentí
cosas que no dije, callé y callo,
así, a lo boba, así, a lo qué más da.
Estuve pensado en cosas
que ya no sueño y qué bueno,
que vivo el sueño, el mío.
Estuve girando en un mismo
círculo de hojas en blanco,
y quién sabe de aquellos que
me perdieron, me perdieron,
y qué bien que pudieron encontrarme
en algún momento.
Pero así es el tiempo en las pequeñas
misiones, así caducan las cosas
eternas cuando se topan.
Algún verso llegó, algún gesto,
algo del amor de mi amor,
y qué bueno que
ya puedan seguir solos
después de haber sentido
lo que no explica la poesía,
cuando es poderosa.








jueves, 5 de noviembre de 2015

Viajar

Que algo se cruza en tu mente,
en tu alma, en toda tu esencia
se cruza el poema que trasciende
sin jaula y es el tema,
y soy la daga que aniquila
esa forma de sueño que cumplieron:
palabra por hecho,
hecho por palabra.
"Ahora no sabes si sabes
lo que crees saber."
Todos saben por qué haces eso.
Pero nadie sabe de dónde proviene.
Tienes por seguro que has
de mostrarles a todos
lo nuevo que tengo en un bolsillo.
Porque ellos tienen sed de lo nuevo.
Algo que los asombre como yo te asombro.
Ahora ese avión piensa
estrellarse contigo adentro
y supone que no va a hacerlo
sin haberme mordido
el cerebro con un masterpiece
que tenue reservo
para todos los pájaros de metal donde
pones tu cuerpo en descanso.
El descanso.
El descanso es el beso a ojos cerrados
que vas a darme pronto.
(Un, 'clapping teeth',
en medio del día es la señal que nunca
decimos.)
Una chica no conocida
sin duda alguna puede saber el secreto
del silencio.
Un 'clapping teeth' al unísono.
Todos esos aviones han sido testigos
de que nada nos llena si no estamos juntos.
Suenan los dientes chocando
como si mordieras el tiempo
para que pase rápido.
Acá yo muerdo la nada,
me llegó la magia en cámara
lenta y no echaré a perder
tus sueños con esta sonrisa.
Pero sería bárbaro preguntarle
el porqué de las uvas
al que escribió nuestro final feliz
con tan mal principio.
Ha sido un milagro tan puro.
Ha sido hermoso ser tuya,
ha sido hermoso, viajar contigo.










Yia

martes, 3 de noviembre de 2015

EL GATO NEGRO

Es el ahora del tiempo, y tengo fiebre.
Acabo de ver a un gato negro en el espejo.
Me lleva a ver la noche,
me lleva a todas sombras que el miedo
no quiere que vea. 
Soy la parte espiritual
de una respuesta que soñó un tono plateado,
un cristal misterio de luna.
Y sufro de esperas, sufro de secretos,
sufro de un abismo que murmura
cosas bajitas, cosas que se arrastran
tras la puerta de la cuidad que me mira.
En silencio otra vez se parte
en dos un ser que no quiere que
diga que lo veo, no quiere que diga
que lo veo estallando flama mortífera.
Me pide gasolina, tiene gasolina,
él mismo se enciende, se enciende.
Me tapo los ojos y canto el estribillo
del campo cuando el valle es vida.
Pero sé que nadie lo escucha, sólo el gato.
Yo no tengo miedo.
Pero sé perfectamente cómo luce un demonio.





YIA

martes, 27 de octubre de 2015

Pelícanos

En tardes como esta cuando el giro sigue
y yo sigo el rastro de las aves, en días...
que sólo tuya es la mirada del viento,
y vas por dentro, como soltado todas las cosas
que te gustan, todas las cosas
que soñaste ahora son la danza, el cortejo,
el simbolismo que se cuaja en la pena
cuando acaricia el gozo del reflejo.
En tardes, donde el invierno se asoma
con otra cara y aprendes
que ha sido perfecto el sendero de atrincherarse
los ojos con versos.
En esas tardes, en esas vueltas
en las que entiendes los grises,
y notas, que has sentido la parte salvaje del viaje,
y sigues pensado que ha sido bueno.
Porque ha sido bueno haber sentido la vida,
al menos, haber sentido la vida,
en el vuelo, de los pelícanos.







YIA

lunes, 26 de octubre de 2015

Pesca

Has navegado los siete mares,
te has afanado y ha sido duro,
pero no, ni rastro, nada.
Te has empecinado,
cielo y tierra, nada, volviste al mar.
Seguiste buscando, sin vergüenza
ninguna, tretas, astucia, y a pulmón.
Usaste "lo mejor", según tú, 
y yo calladita.
Sh, que se despierta.
Y tú de nuevo, modelo exacto,
para impresionar, ancla pesada
por si acaso hay que quedarse,
-mar adentro-.
Antes de eso el muelle, caña barata,
vulgar estrategia, nada de ingenio,
-me las sé todas, pensabas.
Y juras que no te veo.
-Qué inocente ella, 
no sabe de mi paciencia,
mucha paciencia, decías.
Y yo calladita, que no se despierte.
Sh, que se entera.
Luego de eso los barcos,
las nuevas redes, el bla bla del viento 
y esas cosas con métodos dizque
sofisticados que fuiste almacenando
según los fracasos y otras nostalgias
egoístas. 
Así allanaste todos los cuerpos
de agua, no se salvó ningún charco,
todo, hasta nadaste en mariposa,
y sin contar de aquel pantano.
Ah, qué no hiciste.
Pero tú querías más, era sí o sí.
O sí, o sí, y yo calladita como quién
no quiere la cosa.
Pero todo era insuficiente y tú,
no ibas a rendirte,
no importaban las pérdidas,
no importaban las bajas.
Otro viaje, otra Pinta, otra Niña,
otra Santa María,
y obviamente un barco grande
por si el dicho no se equivoca.
Y daba igual kayak o velero, yate
con música de Mozart o del Titanic
la réplica. 
Por más técnica que intentaras
por más "avanzada" por más
ridícula que fuera la técnica:
Yo nunca fui pez para tu carnada.
Nunca fui pez de orilla.

No ibas a encontrarme.
Ni despertando a leviatán.











Yia

miércoles, 14 de octubre de 2015

The Dragon

Pero su espíritu de dragón quería estar separado
Como un viaje al infierno y de regreso
ver lo vasto
Pero la niña supo enterrar
en la cima de la montaña el corazón
Donde yo crecí
dum bum dum dum
Donde yo crecí
En la cima de la montaña
Allí el dragón...

Así que, me lleve de nuevo
a la montaña
Donde mi corazón realmente es
Donde para mí yo siempre fui
y el amor fuente de mi ser
donde el amor siempre fue
explotar al aire y abismos
dum bum bum dum

Así que, crecí siendo un gran dragón
un gran misterio que ocultó
un alma gemela que vi
-un niño con un niño en sus ojos,
Y esos ojos de fuego
y la facultad de crear el dragón
que nunca fuego y siempre yo
Y yo sentí esa cosa cliché
por primera vez
bum bum dum dum

Así que, me lleve de nuevo a la montaña
Donde mi corazón realmente es
Donde para mí el amor es una fuente
Explotar al aire y abismos
bum bum dum dum fui





Y así...
Ignorar las limitaciones. Vivir por una causa. Abandonar nuestro 'comfort zone' para ser arriesgados. La vida es demasiado corta como para hacer cosas pequeñas. Ser lo suficientemente ignorante de lo imposible. (Que tu fuerza interna te impulse a hacer lo que dicen que no se puede hacer.)

El éxito se alcanza tomando decisiones valientes. La crisis no determina lo que debes hacer, sigue con tu luz. Toma el paso, te irá bien. No vivas de acuerdo a la crisis. No malgastes tu tiempo en la Tierra. Busca una causa y vive por ella. Conmueve al mundo, haz historia con tu ejemplo. Que tu vida sea usada para un propósito... grande.





He vuelto

He vuelto, sin hacer ruido.
Sin llevar mi nombre en la frente
y sin decir que he vuelto.
Vengo cargada de ilusiones.
Cargada de poemas.
Te he dejado una nota
con un corazón y un muñequito
que parece hecho por un niño.
He vuelto, y ¿sabes?
Ya sé lo que es ser feliz.
Y ya sé lo que es querer
llevarse las impresiones
que vi en el camino.
He vuelto.
He vuelto a mi estado
de observadora, a mis
días contados y a mis
ganas de cambiar el mundo.
Prometo volver siempre:
Dejé una prenda mía
entre tus camisas.




Yia

martes, 15 de septiembre de 2015

ETERNITY

A veces me quedo mirando la eternidad como si pudiera
captarla en una foto, y lloro, ¿sabes?
como si eso pudiera amortiguar algo
o pudiera hacer llover encima de una colina.
A veces me quedo contando palabras sin saber 
que son avenidas que lucen las esperas más dolorosas.
Sé que sabrás de mí en la tristeza de los aeropuertos
y serás feliz al ver un puente.
Creo que por instinto me subo a las cornisas y maúllo silencio
para que nadie sepa que desde arriba todo es un laberinto.
A veces me basta tejer alguna duda con una sonrisa mansa.
Me basta, ¿sabes?
Me basta ver que observo mi antiguo impulso con cariño.
A veces, sólo quiero quedarme fantaseando con la idea
de lo inesperado.
-Tal vez sólo se trata de reconocerte
y coincidir en alguna página del universo.-
Yo miro como miraría un poeta, pero no sé si los poetas también
miran los momentos que no son recogidos por nadie.
A veces me quedo mirando la eternidad como si pudiera
captarla en una foto, y lloro, ¿sabes? Lloro.








YIA







Wingardium Leviosa

No tenía carmín en los labios
ni era exacto el cabello,
ni era tan clara la libertad
como hasta ahora que escapo:
A tus noches de neón y pulseras
de colores, a tu colchón y ver
de nuevo a Harry Potter,
a tu apartamento en el
punto más certero de la verdad
y esa canción imparable
cuando dices vivir la vida:
con mucho jugo de china
en la nevera y todo lo que
hace falta para dos inocentes.
Nos hemos burlado del tiempo
y los crisoles, a la basura todo,
no queremos nada que no sea nosotros
en este estambre.
No hay abejas paparazzi.
Hermione dice Wingardium Leviosa,
y muevo mi mano como quién
sabe que no tiene más varita,
que tu mirada fija en la mía.
Quién dijo que yo no sé
de flores.






YIA





Estúpidamente la brisa dislocaba la sonrisa.
Sí, estaba tan enojada que podía matar insectos con la mirada,
estaba tan enojada como cuando rompes las cartas
que no demostraban ser lo que decían, con el tiempo,
ah, el tiempo, esa cosa era ahora ese insecto que pasaba maloliente, 
macilento y leproso como ese día.
Estaba tan enojada que podía olvidarme
que tu pelo tiene ondas suaves y que tus dientes
tienen ese esmalte que invita a una noche entrelazada a la aurora.
Sí, ese día en el que no parecía que existía,
había dejado el celular en casa.
El cielo vomitaba poesía, con rabia.





YIA

lunes, 14 de septiembre de 2015

FIESTA


El boleto es un frasco con un brebaje,
no preguntan qué es, hasta atrás
y lo beben, puedes entrar, y estás 
listo siempre, estarás listo si no escuchas.
El paso a la fiesta detrás de la cortina,
antes de eso está el mundo cayendo
en pedazos y cuerpos curtidos
con un virus y es sangre infectada
extendiéndose por todo el desastre.
Volviendo a la fila es tu turno y
un tipo con ojos pintados abre la cortina.
La fiesta, tú, todo, tú, todo, las voces
se olvidan, y no hay rostros conocidos,
ves como los cuerpos se mecen al ritmo
de un trance en el que tú también respiras.
Ya te besan, ¿quién? no sabes qué es
ya te acarician, ¿qué? no sabes quién es.
Los cuerpos todos son uno y todos son nada,
más tú entre ellos bailas todos los placeres,
todos los placeres, inimaginados placeres,
comida, sexo, comida, sexo, trance, bebida,
un beso y otro con una sombra,
y orgasmos reñidos con el timbre de la voz
del ser fragmentado en tu vista.
Otro placer se presenta, quieres probarlo
pues allí todos saben qué es, pero tú
sabes que debes ser parte, ya no se vende
ni se compra, no hay tiendas, sólo ser parte de la orgía.
Todos entraron por sus propias
piernas y nadie les contó que estaban
enamorados de unos cuerpos que se estiran
al son del fuego que esconde la mentira.
Un reflejo, un cuerpo reconoces, te toca
entre las piernas y cambia de rostro,
ahora sólo es un placer más entre otro,
otro placer entre otro que te pasa una fruta deliciosa
que no es más que un ojo de otro dominio
escondido en un vestido rojo donde habita
el mensajero del grito oscuro de la
nueva memoria.
La fiesta plegadiza, tiene otra fiesta para tus sentidos,
y otro cuerpo se come la imagen del que estaba
frente a ti, ya éste ha cambiado el
aspecto unas ocho veces, acomodándose
a tus gustos, para ser más apetitoso
a los pecados más suculentos que tu
profundo ser ostenta, éste te besa hasta prenderse en tu aire,
ya no respiras no piensas, no lloras, no
tienes placer, ya eres peor que la gula.
Ahora quien amo y yo estamos en la fila
con una antorcha en el pecho,
nos dicen tomen el brebaje o se mueren,
-y atrás ya no más agua,
hay pedazos de mundo en el suelo.-
Me toca tomar la cosa verde y el
maldito se ríe: Esperábamos a ésta
hija de perra sarnosa, ésta, que vale más
que todos los milenios que no sabían de ella.
Quien amo atrás de mí finge no conocerme.
Sé qué es y qué soy, pero no hay
más remedio, no hay más que virus,
sangre en las bocas de los que quedan sin el antídoto.
Miro al tipo de ojos delineados,
lo miro con gusto como si quisiera comerlo,
para que me pase de una vez lo que me enseña,
hago como que lo bebo y lo escupo en su cara.
''Never for me, idiota." Falsa felicidad no eres mito.
Nunca veas la cara sin ver el demonio que no muestra.
Se va la visión eso era sólo el pasillo de las almas perdidas.
Ahora se va ido la visión, ahora lluvia.
Acaso no decían que ya nos más agua,
yo tengo agua de vida.
Espero afuera que vengas, ellos mintieron.
No toda fiesta es fiesta.





YIA

jueves, 10 de septiembre de 2015

COMO JOHN EL ESQUIZOFRÉNICO


Déjame decirte hermoso
que todavía destilan de luz los lirios
y que ahora es más lenta la ironía
que el suelo se mueve al ritmo que
ya sabes, y que aún guardo la moneda
de ese país que no tiene nombre
Déjame decirte hermoso que es casi viernes
y que siento tanto en los huesos al payaso
de los ojos de sapo y me habla de que estás
a pocas horas de cantar conmigo
la canción esquizofrénica de algún
manicomio blanco
Déjame decirte que amo tu palabra
desde que aún no repta y no late,
la amo, la amo, la amo, entre las causas
perdidas y los tesoros verde azules
Déjame ver, hermoso, cómo esconden el brillo
sonoro de un amor prendido en un camafeo
que llevó la poeta que no he sido
Déjame estirar la poesía hasta
que nunca más y siempre y toda,
y quepa el verso en el amor y cada
sensación sea la que sentimos
cuando nadie sabe que estás conmigo
Y silencio, silencio, silencio
que John duerme y pronto sonará
la canción horrorosa
que tanto nos gusta cantar
en el sitio neutral detrás de los árboles
Cantar porque sí, cuervo, gato, lobo,
espíritu del gozo sagrado y dos mil
soles, cantar porque te amo, porque sí,
porque no le tememos al despertar de John,
y perdonaremos a quien no sabe que él no sabía
que destripar gente no era un ejercicio
Qué culpa tiene el niño...
él no sabe, es el payaso, su mejor amigo,
y son los doctores, y es el haber nacido
Y dirás "Soy un asesino en serie,
como los de mini serie, no tengo familia..."
y yo completaré la otra parte
y seré la Violetita, la que no quiso pintar
con acuarelas y que ahora cuidas
en el cementerio de las niñas rotas,
Y tengo alma, alma mía, lavada con la leche y la
miel que buscaban los caminantes del exilio,
y ya sabes que el mar que se abre
Y así lloraremos con el mero recuerdo
de que es sólo una canción
y éstos sólo son versos que malinterpretan
por el simple hecho de que eres hermoso,
como John








YIA







lunes, 7 de septiembre de 2015

Viajes

Corres
y el reloj pasa.
La música en tus venas,
pasa, y pasa la poesía
por mi alma y es la vida
escribiendo infinitud.
Pasan los viajes y de nuevo
corres y nunca paras.
Y vas
y vienes,
pasas.
Otro viaje y otro,
y pasan
las fechas esperando
otro día y no importa
nada más que mirarnos
a los ojos
y pasa
que todo es la gloria
si sonrío cuando escapo
de todo contigo.
Y de nuevo
otro viaje y mañana
te espera un mar
y las
firmas
y el trabajo
y lo lejos.
Y esperas...
mi cara de gatita.
Y espero, tu cara de amor
esperando un besito...
de los míos.




Yia



jueves, 3 de septiembre de 2015

Inocente

Parece llover pero no es lluvia
Duelen los rostros y el tiempo
es sólo un tropiezo, un agravio
que un hombre ha perdido
humillando lo que no puede
Duelen los cuerpos aun duelen duramente las miradas de un pueblo que ya no tiene nombre
Duele ver el silencio de la muerte
en el suelo pero allí lo inquebrantable busca rendiciones
Allí lo desconocido busca
que la rebeldía no ostente lo que no sabe
Pues de cierto digo que tus ojos
no entienden que detrás del silencio
las nubes son cuidades
Y si te dijera que estoy segura
de que he visto un ápice
Y que cuando la voz ya no te quede
y blando tu corazón
diga que aborrece lo abominable
verás que no es vileza de las
huestes que disciernen
Pues no está muerto el inocente
que es cortado de manera inexplicable
Está más vivo que los todos los
vivos que van dando coces




Yia





Tienes sueño

Sonó muchas veces,
te he despertado.
Contestas.
Con un tono raro
dices: juro por mi perro
que estaba esperando.
A mí me da risa, no pierdes
el sentido del humor,
eres regocijo.
Qué delicia en mi oído.
Nada más sensual
que esa voz de ultratumba.
Nada más adorable
que un te amo,
con sueño.






Yia








Del otro lado del sol

Del otro lado del sol
dos promesas se rozan tanto
que de ellas resurge la chispa de la vida.
Un ruido insistente se aloja adentro,
y el cuerpo ya formado
es otro cuerpo intangible
que ha visto en sueños.
Un mensaje de fuego incluye
unas señales y otorga largos días
de efímeras rondas.
Una bella ignorancia se extiende
fielmente en un sonido
constante que se envuelve en preguntas.
Algo sucede sin que lo noten
y una fuerza acaricia las nuevas formas
de grandeza eterna.
El chasquido anuncia al segundo misterio
pues debe callar la presencia
que sonríe cuando no han claudicado
entre mil aflicciones, el valor de la existencia.
(Hay un sello colgando en la puerta
que no tiene llave humana
que la escriba.)
El segundo misterio se abre
llorando el llanto primero:
Ha nacido una esencia pura.
Del primer misterio no hablo,
si no abren mi boca.






Yia








La sed de los muertos

Estuve a punto.
En ese punto,
en esa línea dije cielo.
Hablaron lejos
cuatro palabras,
y nunca más volví a verlos.
No los encuentro.
En esta cuidad
ahora hay menos
palabras de esas
bocas.
Quedaron trazados
lentos suspiros.
Un vaho se repite
y nunca más agua.
Tienen tanta sed
los muertos.





Yia




jueves, 27 de agosto de 2015

Bajamos del auto. Yo lucía tu gorra de Batman y una chaqueta enorme, tú, -bien lo recuerdo- tenías, un abrigo gris de esos que tienen algo para cubrir la cabeza. Estábamos casi disfrazados como si estuviéramos listos para cometer un crimen. No dijiste nada acerca de tus planes. Vimos las tiendas y me dijiste: Escoge lo que quieras. Te dije, no quiero nada, y me miraste de manera extraña pero con cariño.
-Amor, compra lo que quieras, lo dijiste dos veces, yo sólo sonreí y contesté: No quiero nada. Compraste unos discos de antes, de esos negros, grandes. Susurraste la palabra jazz, yo dije, ¿blues? y dijiste, kinda, something like that baby, you are going to love this. Te dije, y ahora, ¿qué quieres hacer?, contestaste: Asaltaremos un banco, y yo dije, bien, vamos. Apretaste mi mano y fuimos al banco, yo te seguía la corriente, en mi papel, bien seria, dispuesta a ser cómplice, porque sabía que era un juego de los tuyos, -amo tus fantasías-. Fue tu turno, retiraste dinero, -no sé cuánto-, y nos fuimos. Llegamos al auto y me dijiste que me detuviera en un lugar que habíamos visto al pasar. Diste todo lo que traías, yo me quedé muda, y esa gente dijo, gracias. Me acerqué a tu oído y dije: Amor, oh my God, era mucho.
Sonreíste como un ángel, dijiste, yo sólo recordaba una línea de un poema tuyo que dice: Aman distinto los pobres. A mí... se me hicieron agua los ojos. Te dije: yo no sé de dónde saliste, no sé qué decir, no dejas de impresionarme. -No tienes que decir nada, me dijiste.

-Entramos al auto y me besó la frente.-






Yia



I really love you

A veces quisiera mentirte, decirte, no te amo. Romperte el corazón y decirte olvídame, no existo. Ser una cobarde y mandarte un mensaje frío con un 'no regreses, vete tranquilo a conquistar el mundo'. Quisiera, no ser la causa que te desconecta de tus prioridades. Qué hice. Amo tu gozo. No me mires. Tus ojos tristes me parten el alma. No era mi intención aparecer como el fantasma que siempre ha estado en todo lo que escribes. Aquí son las doce y no me pesa, pero allá son las cinco de la mañana y apenas has dormido, por mi culpa.




Yia

Charlotte and Benjamín

Pueden pasar mil sombras y mil desiertos, puede que el silencio nos arrope y cambien los cielos. Puede que las montañas ya no tengan bruma y luego tengan, puede que la nieve las cubra en otros puntos y aquí no haya nada sino viento para sus altivos picos. Puede que estés pasando tus mejores días en la tierra de tus padres y que yo esté bailando al son del mar que me baña. Puede ser que quiera que hoy te llames Benjamín y yo quiera llamarme Charlotte para cruzar nombres naturales a nuestros oídos de cuna. Tú dirás qué nombre feo te has puesto amada mía, yo te amo niña isla de lengua Cervantina.
Yo diré que no eres rubio, te quitaré el Benjamín porque eres ginger secreto, cuando tu pelo es oscuro. Luego vas a reír porque no entiendes nada, y te sentirás tan Patricio como un trébol. Subirán las estaciones y el reloj será un suplicio, pero amor, amor, yo no te olvido. Aún siento tu beso bebiendo mis estrellas, aquí las mañanas extrañan el cántico nuevo de tu piel en mi noche.
(Y es cierto: El amor es un árbol con un fruto que no debe probarse.)










Yia


























jueves, 13 de agosto de 2015

Lovers

Una chimenea artificial daba el toque de una tarde en una cabaña lejana. Todo lo extraño era excitante, y más, para dos storytellers del lado genuino de los dones que fueron conservados desde los ancestros. Éstas fuerzas opuestas se mostraban en esencia en estos dos amantes que conversaban desnudos juntando ideas que sólo nacen de locos y poetas. Ella decía algo acerca de la primera escena entre el río y la acuarela. Él incluía a una niña en aquel paisaje que recitaba su amada. Contaba, que la niña crecía en esa vida en el cuadro hasta que encontraba a un niño que también crecía sintiendo que algún día sería parte de toda esa pintura que ahora se muestra vívida en una cabaña donde ya adultos sólo visten una frazada y se cuentan historias acerca de un río. Dice la cabaña que aquellos amantes tenían los labios hinchados de tanto besar, parecía que se despedían, y que se verían luego, en otro mes, en otra estación, en otro lugar, en otra acuarela donde los pintarán de nuevo, totalmente desnudos.




Yia


















miércoles, 12 de agosto de 2015

Estoicos

He alargado la noche
con un manto benevolente
de lenta mirada.
He contado estrellas
de amor en mil palabras,
me has dicho la luna serena
y nadie más sabe que te he dicho
el temblor del destino.
Contigo, amor, contigo
el ahora es un reto aprobado.
No sabemos qué pasará
mañana, estoicos vencemos.
Hemos hecho el amor
a lo máximo,
soy el motivo de todo
tu caos y qué feliz lo aceptas,
me place verte ahora dormido.







Yia








Tu templo

Creo tener la llave.
Pero allá ellos quieren sostener tu silencio.
Aplaudirán de todas formas.
Necesitan tu sí para tener algo que es tuyo,
y si es tuyo es mío.
Correrán las estaciones detrás de tu brillo
y las sombras esperarán su momento oportuno.
Esa industria es el asco que ha dictado la fecha
y donando tu silueta, te entregan fresco
a tu propio homicidio.
Pero existo para evitar tu purgatorio.
Tu cuerpo es una jaula que impide que bailes
con la chica de tus sueños.
No sabe la gente que es cierta toda ésta obscuridad,
malditos demonios.
Qué sistema asqueroso se retuerce bizarro,
oculto entre luces y gentío.
He leído el contrato más sangriento del polvo,
en él no hay panes para que cenes y sólo Judas
está para ponerte la soga en el cuello.
Tu cuerpo es una jaula que impide que beses
a la chica de tus sueños.
Con razón aparecí como la bruma en un escrito con lloro.
Tu cuerpo es una jaula que me ama sin tiempo.
No firmes, te lo pido, de eso no habrá vuelta.
Tendrán tu todo, y la falsedad pedirá
holocaustos malévolos.
Yo vi tus ojos, y sé que ahogarme
es divertido, pero dejar de respirar, no tanto.










Yia











lunes, 10 de agosto de 2015

When you sing in Spanish, the Marta song.

Como quien tararea una canción
que no es en su idioma primero.
Morir de risa al escuchar el acento
al juntar las letras,
y decir qué loco es todo,
¿sabrá lo que dice?
Alguien canta en la ducha,
y la vida nos sorprende.
Mis carcajadas se difunden,
y luego escucho de nuevo
el coro.
La canción se detiene,
preguntas:
Honey, what is so funny?
Digo: Nothing love,
I'm just loving your cover.
(Jajaja)




Yia
💕




Me escapo unos minutos.
Sólo unos pocos.
Ya sabes, la poesía me espera
y debo agradecer.
Oh gracias, por arriesgarlo todo,
por vencer al mundo,
gracias, por venir de lejos
sabiendo el peligro.
'You love me, you love me,
is the best way to make fun
of the enemies.'
'Is the best way to destroy the
impossible.'




Yia

jueves, 6 de agosto de 2015

THE LAKE

Y una nueva hermosura invadió mi mente estando en mi cama, esta vez más claro y sin ruido. Desde mis pies hasta la visión cabía un edificio -por explicar distancia-. Me veía parada mirando y tratando de ajustar mis ojos a esos colores, -que considero nuevos-. Miraba algo que parecía un gran cuerpo de agua, entiendo que era un lago, inmenso, su líquido era tranquilo, era como el mercurio, como plata, como un espejo, líquido. Tenía pequeñas plantas en la orilla, todas de un color parecido al negro pero como si el negro estuviera mezclado con rojo. Aun así no puedo precisar el color de las plantas, porque mis colores conocidos no son esos colores. El horizonte era enorme y la línea parecía ocupar todo el campo visual. La tranquilidad fue constante, no sentía ni frío, ni calor, tampoco había brisa. Luego, pasado un tiempo traté de acercarme, quise mover mis pies, dar unos pasos, pero alguien me tocó el hombro y dijo: no. Pero, lo dijo con voz apacible, no fue con tono de regaño. En ese mismo momento, el cielo o lo que estaba arriba se llenó de pájaros, todos distintos, todos volaban hacia la misma dirección, como escapando. (Lo que pasó, se fue.) Varios días después, me preguntaba el porqué de ver algo así. Como no sabía, no quise pensar más en eso y seguí feliz. Le conté a alguien especial y sólo me dijo que era hermoso tener experiencias así. Guardé la visión en mi alma y no lo dije más, hasta que una voz, me dijo claramente: Lo único real es el reflejo. (Y el lago apareció de nuevo, y el cielo, era el cielo.)










YIA





lunes, 3 de agosto de 2015

ISIS




Todavía voy y vienes, pero el tiempo no se queda. Un perro nos mira atento. Nos causa gracia que entienda. Llevo puesta tu camisa, creen que es el último grito de algo, pero yo la uso para calmarme. Afuera el silencio intuye el aguacero. Acá en mi consola de ideas, no hay más que otro corazón latiendo afuera de mi pecho, mi cabeza está llena de tanto que tengo ponerlo en algún sitio. Me miras callado, te muestro la taza con la torre Eiffel y sonríes, la conoces. Bebo café, y el sorbo me hace llorar un poco. No lo llames tristeza, estoy adorándote. Para cambiar el ambiente de lagrimeo, hablas de lo primero que se te ocurre. Veo tus ojos también nublados, pero no quieres que lo note. Mencionas el día en que pensaste que yo era Isis, y que morirías de tanto mirarme. Que esperabas esa sensación desde siempre y que te pasó al verme. Te digo que eres un exagerado, siempre lo daño. Dices no, amor, también estoy adorándote.











YIA




domingo, 2 de agosto de 2015

Tú que me lees. No sé quién eres, pero gracias por estar ahí, por conocerme, porque ésta soy yo. Gracias por venir siempre. Me llamo Yia Rellis Byron en facebook, puedes dejarme un mensaje, decirme algo, no sé, estoy muy feliz de que me leas. Estoy sentimental, me emociona que venga gente de tantas partes del mundo. Mi corazón rebosa, sólo tengo amor, de nuevo gracias. Un beso. 




sábado, 1 de agosto de 2015

MIEDO

A qué le temes.
Por qué te haces daño.
Por qué tienes miedo.
Qué te hicieron.
A quién culpas.
Quién te quitó la inocencia.
Quién te dijo que no merecías.
Acaso no has visto quién eres.
Nadie vino a juzgarte.
Nadie te señala,
o acaso no sabes que sí notan
tu sarcasmo.
No te lo dicen pero lo notan.
Por qué cedes a lo que de ti
detestas.
¿No te da dolor?, ¿te gusta
que te lo hagan a ti?,
¿tiras piedras y matas a otro
que teme cómo tú?
Pero nadie te señala, no.
Hay muchas formas de matar
sin ver sangre.
Por qué tanta inseguridad.
¿Le temes a volverte viejo?
¿Le temes a que alguien sepa
lo que no sabes,
o tenga lo que no tienes?
Le temes, ¿a no ser alabado?
¿A no ser el más perfecto?
¿A no ser la más bonita?
Por qué tienes miedo.
El temer es de humanos,
pero tienes la autoridad para vencerlo.
Por qué te sientes amenazado.
Puedo oler el miedo en ti.
Yo sé lo que es miedo:
El miedo es un engaño,
no temas.







YIA










Knowledge


Ciertamente tu paz me eleva,
traes toda la hermosura, toda.
Lleno eres de excelencia, 
no olvidas ni sólo detalle,
nada es oculto para tu facultad de mirarme.
No me dejas caer en la duda
siempre me muestras el paso siguiente.
Nunca me haces sentir pequeña,
pero yo no quiero ser grande,
sólo hay uno con altura.
Quizás por eso y más,
me retienes en tus pupilas
y para ti no hay distancia ni punto
que nos aparte.
Si tardo esperas, si lloro lo sabes,
me leíste callado y supiste el espejo,
en mí te miraste.
Millones de personas y entre todas
me viste, como aguja en un pajar
yo estoy en el mundo
en el que soy extranjera,
en el que puedo interpretar
lo que no puede verse,
no porque tenga más sabiduría
que cualquier otro viviente,
sino para dar a conocer que detrás
de las cosas hay un secreto.
Porque tú sabes tu primer nombre
y sabes el mío, porque la mies
es mucha y ya conoces lo segundo.
Sé cúanto me amas no tienes que repetirlo
no hay día que no sienta tu amor,
todo lo consume.
Miles a tu alrededor, y tú me buscas
desde cualquier rincón del mundo,
para escucharme decir cualquier cosa.
Qué hermoso es el amor,
cuánta locura tan pura
y cuán bella es la mano que nos unió
en esta parte de la vida donde pocos
creen lo que hace la luz cuando
jamás es tiniebla...
Yo también me aparté
de comer lo que el rey ofrecía,
y si no lo creen no importa,
tú sí sabes que no me postraré ante
su estatua, Beltsasar lo atestigua.







YIA










viernes, 24 de julio de 2015

RABIA


Crueles todos a mi juicio los hilos de sangre que salen
de mi rabia, todos tan rojos,
tan inducidos por un estigma que recuerda tu boca, 
aún más roja que la de un engendro.
Todos grotescos los insectos que se posan
en la hiel que tengo y que a ti te parece deliciosa.
Somos el bajo ardor de una luz interrumpida, rota,
intermitente, allá en la espesura.
Gotas calientes, instalándose en mí,
la fiebre avanza como un río de epístola,
corre voluntariamente, una pasión, estrepitosa.
Un vino azul espera la zona, que venga el veneno.
Que mi piel está lista para la tierra.
Demasiado delirio, mucha analogía, ah, que se pierda el infinito,
que se hagan presos los poemas de esta mordida entorpecida.
Se repite el desorden, si y no, embiste, y la sangre,
sale otro hilo, apenas, sirve para tejer la inmensidad
tan hermosa, que de tan bella es asquerosa, y nos gusta.
No hay rojo más intenso, mi voz implora,
la tuya ya no es voz, es, no sé qué es, es amor, el aullido.
La mía entrecortada, no sabe lo que dice, pero se estira.
Raíces de formas tentaculares crecen
alrededor de mi muerte y la tuya, me excita.
Duele la luna, duelen los lirios,
huele a tus ojos extrañando mi cuerpo,
rabioso, otro alarido.





YIA










Genesis Lullaby


Me viste cuando aún no me habías visto.
Toda letra fue tersa e inequívoca, y lanzada
al viento el sol la hacía arder.
Cada descripción era el vacío necesario, 
que llegaba a mí sin prisa, con la perfecta mano
del juego de alguien que lo pudo suponer. 
Desde algún atrio de paz
ya lo habían inventado, el hecho,
el desastre puro, lo imposible más explícito,
para hacerlo difícil de creer. 
Dos mentes, con las mismas preguntas, 
las mismas inquietudes: Espíritu. 
Dos soplos abiertos a la expresión
cercana al sueño primigenio: Alma.
Como si yo hubiese escrito lo que sale
de tu mano, como si tu mano hubiese
sido el recipiente de mi intelecto.
Como si uno fuera el otro y viceversa.
No fue el cuerpo lo que llegó primero,
en el principio era el verbo.
Y el verbo, era Dios.






YIA