lunes, 28 de julio de 2014

La vida, esa canción que te habita

Que no firmé el pacto y aún así
me regalaron el secreto de Afrodita.
Que la naturaleza me amó primero
y no necesito maquillaje para ser hermosa.
Que soy latina y adoro mi pelo oscuro,
mis rizos, mis formas,
mi pequeña cintura y mis caderas.
Que mi compromiso con las flores
es tan sagrado que ellas conocen
mi sonrisa.
Que mis zapatos no me mandan
y puedo romper los esquemas.
Que Versace no me deslumbra.
Que la belleza no está en mis outfits.
Que mi bronceado es natural porque el sol 
me besó al nacer.
Que no quiero impresionar a nadie
y aún así esperan filas.
Que no presumo de nada porque no me interesa.
Que quiero salvar la Tierra.
Que todavía hay razones para luchar.
Que mi laboratorio es hermoso.
Que una cita en The Arecibo Observatory 
contigo, sería mágica.
Que prefiero ejercitarme en el patio trasero
con mis mascotas.
Que amo tirarme en la grama a mirar las estrellas.
Que puedo leer por días y escribir
lo que no le pasó por la mente
a Stephen King.
Que me basta con el amanecer para pensar
que hay esperanza.
Que llenarme de conocimientos
me excita (jajaja) y no hay nada 
más sexy que una conversación
interesante.
Que soy muy chistosa.
Que prefiero una tarde en el Yunque contigo.
Que me gusta consentirte y ser tu descanso
cuando acaba el bullicio.
Que te llevas 
mis pensamientos contigo
porque de alguna manera soy
ese libro que conoce la paz.
Que soy la de tus sueños, mejor que cualquiera
de esas que sólo sueñan con un vestido de Donatella.
Que por cierto son horrendos.
Que escribí esto como en dos minutos
y que siento plenitud porque estoy 
muerta de alegría.
Que puedo enamorarte con un jean, una t shirt
 y el cabello revuelto.
Que también puedo ser una femme fatal
si quiero. (Pero no)
Que muerdo mis labios cuando te pienso.
Que tengo tanta fe que sé que la palabra
que escribo no vuelve atrás vacía
sino que permanece para siempre.
Que puedo conocerte como te conoce 
esa canción de "The National" cuando cierras 
los ojos...


(Aquí también suena) 

























































viernes, 25 de julio de 2014

Contigo en la mina



Creo que lo soñé.
Porque últimamente los sueños son esperanzas extrañas.
Juegos que entran en el tiempo, -como pensaba Platón-
él decía que el tiempo es una ilusión.
A veces siento que algo maravilloso está pasando,
que detrás de la noche, en el día que viene,
se esconde el milagro.
Y es ahí cuando te espero.
Viéndote siempre sonreír.
Llevándome a sitios raros,
porque amo la ciencia, la química, la física.
Hoy amor, hoy iremos a una mina.
No nos importa el oro, nos importa el viaje.
Aprender, nos importa que estamos juntos.
Me dices, no sé qué cosas y te miro pensando
no sé qué otras cosas,
que tú ya sabes.
Nuestra conexión es inmensa.
Hay un elevador que nos baja hacia el negro más negro.
Pero estás escuchando todo lo que explican.
-Lo pequeño de los túneles es para evitar el temblor-
La línea final de defensa, la ventilación.
Una sola entrada, una sola salida.
Cientos de miles de kilos de roca.
Me gusta compartir las horas contigo.
Nos explican de las detonaciones y luces interesado.
Yo sé la teoría.
Ante mis ojos te veo como un niño que pregunta
con la cara llena de expectativas.
No puedo creer que esté en el punto habitable
más profundo de la tierra.
Galerías transversales para extraer oro,
qué interesante.
Nos hablan de los soportes,
del agua que usan para enfriar la roca.
Detonaremos nosotros, tú sonríes mientras me miras.
-Haremos más cosas como esta, hermosa.- me dices.
Nos preparamos lumínica y emocionalmente.
Nos hablan del efecto de contrapeso,
lo comprendes, te miro raro, me lo explicas de otra forma.
Entiendo, me miras como diciéndome
-Me encanta que me encantes.-
Seguimos el recorrido.
Tú vas detonar, yo te miro con orgullo.
Yo sólo te miro.
-Ese es mi hombre.-
Nos preparan...
Detonación en forma de diamante, energía en el centro,
el lugar más difícil de romper.
Incrustaremos una bomba, hay 64 agujeros.
Nos alejamos 300... para hacer la detonación.
Tenemos que abrir la boca para que la onda expansiva
no nos vuele los tímpanos.
El ruido termina y me miras atónito.
Lo logramos.
Añadimos lugar al punto más profundo de la tierra.
Puede haber un sismo, pero no pasa.
Seguimos aprendiendo del lugar, miramos los soportes.
Vemos la maravilla de la mano humana.
La mega construcción nos deja tan asombrados,
que no nos dimos cuenta, que nos estábamos amando.
Amando, como nadie amó, a un ser perfectamente
análogo.
Cuando juntos estamos, hacemos de la vida una aventura,
un hallazgo.
La mina nos mostró que el tiempo no es tiempo.
Desde hoy en adelante sólo el amor,
te dirá cómo te amo,
transparente, sin títulos, sin rumores, ni pasado.
Me miras con amor y me das un beso.
Hemos subido de nuevo al lugar del comienzo.
Me dices: la próxima aventura, será bajo el mar.
Tú estarás ahí, mirando los arrecifes, la belleza
que deseo que te lleves en los ojos.
Porque quiero llenarte de memorias nuevas,
quiero que venzamos a eso que llaman tiempo,
viviendo al máximo...
Quiero un amor
como el que siempre he soñado.
Porque todo comenzó con un sueño.



Yia

lunes, 21 de julio de 2014

Tía Indiferencia





No hables así, Lucy.
No discrepes de todo.
Todos han desertado.
Tú no descubriste América.
donde manda capitán
no manda marinero de piel tersa.
No alces la voz, Lucy.
Calla.
Tú no sabes nada de la vida, nena.
Todos son unos novatos.
Para qué tanta poesía.
Deja de asistir a tantos debates
donde no se consigue nada.
Deja las consignas innecesarias.
Te pasas montada en Rocinante,
tus momentos de lucidez son pocos.
Estás luchando contra un invisible.
Plancha tu vestido azul, Lucy,
usa tus pendientes de perla.
Tú no naciste para eso
deberías estar en las mejores pasarelas.
No leas tanto, Lucy,
los libros son lindos pero son libros.
Deja la derecha, no mires la izquierda.
Literalmente.
Cada vez son menos los de tu bando,
afuera sólo quedan ruinas.
Qué sabes tú de revolución
ni siquiera tienes un tatuaje.
Por Dios no me hagas reír, Lucy.
Todo eso es política.
La gente debe morir, siempre habrá guerra.
No llores por gente que no conoces.
Sabes lo que es desidia, pues practica.
Que se fastidie el que está en la celda,
eso le pasa por abrir la bocota.
Pon los pies en la tierra, Lucy.
No me hables de temitas difíciles.
Cuéntame de la novela del once,
está buena, Samantha tiene un amante.
No seas soñadora, Lucy.
Debes estar aburridísima.
Mírate estás huesuda, pareces anoréxica.
Come un poco.
Deja de ser linda con todo el mundo,
pueden apuñalar tu espalda.
No combatas a los magnates.
No te pongas intensa con eso de la
justicia.
Deja de hablar como si las palabras
tuvieran peso.
Cualquiera puede ser un enemigo potencial.
Nunca has estado en Namibia.
No has pisado Palestina.
Olvídate de las Minas de Johannesburgo.
En qué te basas.
No seas peleonera.
Qué vas a hacer con esa carita
y esos ojos de gata sin leche.
Quién va a hacerle caso a una nena
de urbanización bonita.
Tú no eres como ellos, Lucy.
Diviértete un poco,
baila sobre sus tumbas.
No hables de lugares paupérrimos.
No cites a los grandes,
la grandeza es relativa.
La vida es así,
de este modo y del otro.
Los jóvenes no saben nada, Lucy.
Esa gente tiene sus credos.
No pienses en fórmulas,
no hay remedio.
No entones himnos incansables,
baja los brazos.
Por qué llorar por cosas que no has visto.
Eso no pasa aquí.
No seas tonta.
Te gusta lo prohibido,
no seas malcriada.
Estas no son horas de llegar, Lucy.
Por qué donaste eso a unos animales,
ellos ni piensan.
Estás loca.
No frunzas el ceño,
no te enojes conmigo, Lucy.
No portes proclamas incendiarias,
compórtate como lo que eres.
Deja tus discursos agresivos.
No te pongas en fila.
No me hables de Puerto Rico.
No quiero saber nada.
Ya vi las noticias.
Por más sentido común que me vendas
no creo en el cambio.
No reconoces autoridad ninguna.
Siempre siembras polémica.
Qué poco sabes de todo, Lucy.
Las cosas no son como las pintas.
Qué es eso de progreso,
no me vengas con chistes, nena.
Hablas de otros como si fueran blasfemos.
El que es malo que lo sea.
El karma se encarga de eso, nena.
No me muestres que tú no has desertado.
No digas que todavía tienes ideas.
No te empeñes en buscar la salida.
Tu fe, es una fe muerta.













Yia

Muriendo



Las hojas pasan.
El discurso inamovible
de la vida 
se me atora en la garganta.
Ya no rezan las horas
en mis manos.
El tiempo se agota.
Un misterio da vueltas
en las nubes que me tapan.
Me persigue un aguacero.
Hiriéndome la cara de la luna
se extiende mi existencia
en un hilo.
Se me pega el alma al corazón
y no hay tramo que intuya
en mi cuerpo las sombras.
No hay un espacio que no dicte
el melodrama que invento
con cada respiro.
Muero un poco con cada latido
para acomodarme a todo cuánto amé,
a todo cuánto escribí,
para acordarme de todo cuánto he sido.
Algún día me iré
y volveré envuelta en silencio.
Regresaré
pero no recordaré los campos
ni las flores,
ni las palabras
que dije mientras moría.


Yia Rellis








































domingo, 20 de julio de 2014

Werewolf



Tus ojos se clavan, 
tus dientes muerden mi esencia.
Se agudizan mis sentidos
y la vida oscurece en su voluptuosidad ingrata. 
Yo soy el cáliz del que bebes, 
la gota de sangre que hierve en tu boca 
cuando de pecados hablas.
 Soy la mensajera del tiempo
 que intuye tu porfiria,
 la luna que observas cuando tu transformación urge
 y tus venas brotan. 
Tú sólo quieres pertenecer a esta niebla
 y yo insisto en debes buscar otro norte.
 Pronto comenzará tu ataque de rabia
 y no estoy dispuesta a llevar tu estigma.
 A veces los lugares corrientes
 pueden ocultar cosas extraordinarias. 
Ser diferente es una maldición, 
pero si bebes de mi sangre, 
yo también mutaré y seremos dos los depredadores, 
la causa perdida. 
Seremos dos los asesinos del bosque, 
el mito de orina púrpura.
 Un hombre lobo no puede sobrevivir sólo,
 pero no puedo con tus ataques periódicos,
 tampoco soy caperucita.











Yia














Humano

Él es humano. 
Lo delatan sus ojos, su sudor y su sombra.
Lo anuncian su quietud febril y sus manos, 
siempre hablo de sus manos. 
Lo noto cuando me besa en la frente y me dice,
no llores, hermosa. 
Lo siento cuando pasa la mano por mi cabello 
para acomodarlo detrás de la oreja, mientras me cuenta algo.
Lo veo sonrojarse cuando mira mis labios, 
sé que quiere besarme.
Él es humano, lo sé porque sabe cuando estoy feliz,
cuando estoy triste, cuando temo, 
y me abraza, no pregunta, sólo me abraza.
Él es humano, me da muestras
amor con sólo mirarme a los ojos.
Lo delata el tono de su voz cuando me nombra.
Lo declaran sus besos, cuando me besa.
Él es humano, lo he visto llorar.
Él llora. 




Yia





















domingo, 13 de julio de 2014

Ian




Eres tan hermoso, que la hermosura misma se enorgullece de mirarte.
Me bastó escucharte, me bastó saber que los dos morimos un poco
con cada estrago que ocurre.
Fue suficiente seducir la nada con la mirada de la bondad que te brota.
Se vacían las flores de color, para hacer oler tu fragancia.
Se mezclan los mares con los tres cielos y estallan en tus ojos 
para hacerme creer que debo nadar y volar en ellos.
Eres tan hermoso que la vida se deleita en verte salvar las especies.
Eres tan hermoso que los ángeles quieren nombrarte embajador
de un planeta más habitable.
Cuán atractivo es tu corazón y cuánto de ti desconocen.
A qué no saben lo mucho que sufre un ser hermoso.
A qué no entienden lo mucho que duele ser consciente,
ser inteligente.
Eres tan hermoso que prefieres leer y montar elefantes.
Eres tan amoroso que por ti las playas se atestan con nuevos arrecifes.
Tú los salvaste.
Si supieran que tu nombre contiene el significado de la victoria,
la fe de las mariposas que se mecen.
Si te vieran como yo te veo sabrían de donde proviene la palabra
respeto, la palabra irreductible.
Todo es tan definitivo, tan distante.
Es tan imposible que me dan más ganas de alcanzar
tu alma indomable.
Porque no vi tu fama, no vi tu belleza hasta que supe de tus pasiones.
Y creo que eres hermoso, claro que lo eres.
Pero la belleza es comienzo de todo lo terrible según Rilke.
Porque vi todos tus talentos y las tres letras de tu nombre
pero mi alma vio el espejo de un amor imposible.
Y yo sé que me estás leyendo,
que te intriga la chica que hace que tu alma tiemble.
Quiero que sepas Ian,
que a mí me basta que existas en el murmuro de mis noches.
Eres tan hermoso que sé lo se siente que te tengan envidia,
que quieran robarte los roles.
Si supieras que en una vida no expuesta me pasa lo mismo que tú sufres.
Eres tan hermoso que estoy totalmente segura de que eres un ser humano
tan humano que no lo parece.
Es que no hay nadie que sienta tanto dolor por el planeta que se pierde.
Cuánto te comprendo Ian, cuánto quisiera abrazarte.
Si te vieran como yo te veo sabrían de donde proviene la palabra
respeto, la palabra irreductible.































miércoles, 9 de julio de 2014

Hubo Poetas



Aunque te guste, poeta,
aunque te empeñes en mirar la ciencia
en medir las cosas
en conglomerar estrategias
lo tuyo no es eso poeta.

Aunque te llame la física
el sicoanálisis, la biopolítica
la bioquímica, la bio, bio, de la biología
y te guste, y te gusten las medidas
y los métodos,
lo tuyo no fue el perfecto orden
tú nunca fuiste matemático
te gusta sí, lo miras
y puede que lo domines a la perfección
dices conocimiento, y eso ayuda claro.

Tú nunca fuiste micólogo, geógrafo
quizás sabes nombrar a todas las hojas
pero de botánico, no luces tanto
no te queda completo el trato
con el alma.

Lo tuyo poeta, no es parecer erudito
no te interesa que si lo eres lo noten
no te seduce la lógica y te da lo mismo
lo que decía Aristóteles.
A ti la estadística te da pereza
te aburren los frascos de colores
la cuántica, la analítica avanzada no te dice
nada, te gusta sí, la usas sin darte cuenta
la estudiaste sí, te aclara la mente
por momentos, se queda grabado, sí.

Pero tú poeta, lo tuyo no es ser científico
aunque lo seas, aunque tu sangre
sepa en el centro cuántas plaquetas están
haciendo bien su trabajo.
Lo tuyo poeta. Lo tuyo no son las leyes
ni las fórmulas, ni las ecuaciones
de las formas que dijo Pitágoras.

Lo tuyo es volar, poeta,
ver las cosas en donde no están
lo tuyo es lo más parecido a creer de verdad
lo tuyo siempre fue fabricar utopías en un papel
fue nombrar lo inexistente y hacerlo realidad.
Lo tuyo poeta fue sentir, fue desnudar miradas
fue vencer la muerte y hacerle el amor
a cualquier hora.
Lo tuyo poeta es mejor que un análisis forense
es conquistar los espacios y los órganos
de los vivos y hacerlos infinitos.
Lo tuyo es mejor que cualquier astronomía
conoces la luna y las estrellas con sólo
salir al balcón o desde tu habitación
escribiendo un poco.
(Ah, y sin telescopio.)
Lo tuyo poeta es más que salvar el mundo.

Que luego cuando mañana sea el pasar de los siglos
alguien diga.
Hubo Poes que no usaban opio
y ponían sus ojos en lo oscuro para ver la luz en alguna grieta.
Hubo Baudelaires que tenían flores del bien.
Hubo Safos tan zafadas que armonizaban todo.
Hubo Robin Hoodes que se volvieron poetas y
alimentaban los pueblos.
Hubo sí, Quijotes que seducían lo que no existía
para hacerlo tangible.
Hubo gente menos normal
menos predecible, que no quepa duda
que construían utopías con tal gravedad
que intentaban soñar paz, lograr paz.
Hubo Antígonas que eran el faro de los ciegos
el camino a un sitio más acogedor y menos sangriento.
Decir a ojos cerrados que hubo Sanchos
que no dejaron atrás a su mejor amigo.
Que hubo poetas.
Que hubo gente que no sólo buscaba el orden yámbico
que no sólo coleccionaba palabras
rimbombantes y estruendos para herir a otros.
Que hubo fabricantes de belleza genuina.
Hacedores de vida cuya misión fue dignificar la especie.
Hubo poetas.



Yia














domingo, 6 de julio de 2014

Lilith




Esto es para ti
descendiente de los raros.
Un código que divulgo cosmológicamente,
criptográficamente, para desempolvar
nuestro romance con la noche
y nuestras miradas ocultas:
como las de Ligeia y Poe.
Sabiendo que soy el mito,
que no busqué el contrato, que no firmé
como era entendido,
como pactó el antes y el pasado.
Te cuento que él me miró,
le dije que no, y no miento,
lo digo sin que tiemblen mis manos.
Sabiendo que fui incomprendida
y que la posición del misionero era detestable
-si yo siempre debía estar abajo.-
Pero siempre abajo. Por qué. Por qué abajo.
Dime, si puedes, si puedes justificarme
y la vez traducirme.
Dime tú, página oscura, luna macabra
de mis días. Por qué Adán siempre
decidía. Acaso tú no eras mi destino.
Por qué inventaron lo de los niños.
Yo sólo quería ser la madre de todos.
Dime tú, murciélago perpetuo.
Tú que rondas las criptas y hueles los sudarios
con las caras labradas de promesas y engaños.
-Venid y ved el zohar capítulo 3:19.-
Ved como me eligieron sin yo decir quiero.
Acaso no ven que a mí me gustan
los sueños mojados de las espumas
que pasan por los túneles del deseo.
Dime tú si adentro de todo escorpión
no corre el veneno que le fue regalado.
Cuán difícil es correr de mi naturaleza
si mi picada sólo se asoma provocando pesadillas,
y el placer, el placer,
el placer que me hace sorber la sangre hasta la muerte.
La muerte.
Pero si la muerte ya estaba en su oreja
yo sólo acerqué sus días a la puerta
de un mundo más cierto.
-Aquí sólo sufría.-
Dime tú capa negra, mi templo altar, de colmillos afilados.
Dime si no era mi destino largarme de allí
para vivir en algún pecado de cuerpo exquisito.
Sabiendo de tu rostro de Alejandro Magno
de tu disfraz de Casanova, de tus dotes de ocultarte
detrás de la alquimia que arrojó un rostro pálido.
Te cuento. Soy yo la antigua, la de la piel traspasada,
la de la piel de seda que puede llenar con caricias
de ángel al más cruel de los diablos,
y entregarlo, entregarlo, a Dios en holocausto.
Porque soy yo, el comienzo, aún puedo negociar
y decir que yo fui más valiente que mi sucesora.
Sabiendo todo eso, te cuento,
te cuento amor mío, que hasta domé la serpiente.
Duerme conmigo.





Yia