sábado, 22 de noviembre de 2014

Tenebris-mo

Tengo piernas para llegar a las nubes en este día,
que es un sábado más y un sábado menos para la tierra
que me espera. 
Llevo alegría en mi musa y ya saben
que las mejores palabras salen del lloro
por eso hoy sólo les dejo mis colores
flotando en negras letras llenas de amor.
¿Qué me pasa en los dedos cuando
corren ante la magnificencia de lo que siento?
Si pudieran ver mi dicha luciría tan imperfecta
que les daría risa, pero hay cosas tan altas,
que sólo entienden dos.
Pero voy a cambiar el tema, ya saben como soy.
Un poco de giro a los colores, pasaré
al negro, pero al que anida en sus ojos.
Al negro de tumba adentro.
Y al negro que conocerán los gusanos.
Dirán que le dio a la loca, qué le pasó.
- Si supieran de muertos no estarían vivos,
me dice, mi amor.-
Y yo le sonrío a mi amante oscurísimo.
Porque él conoce mis bellos abismos
y camina cruzando puertas como yo.
Si vieran como amamos pensarían
que siempre estamos desnudos ante
las artimañas del mundo y listos para hacer
del amor el acto delictivo más necesario.
Han subestimado la fuerza del amor.
Si supieran que hemos roto récords
impactantes y que vimos muchas veces
a los gusanos en las comisuras de las bocas
en las calles, ellos decían que estaban vivos,
pero no.
''Amaos los unos a los otros, en el temblor
de un beso honesto''
Porque es cierto que todo se desvanece y nada quedará
debajo del Sol.
- Sólo el espejo, amor.-
Aquí no hay apariencias, aquí nada es ficticio.
Somos lo que somos.
El espejo se vuelve líquido y se derrama
debajo de nuestros pies para cubrir el piso.
Hemos multiplicado poemas hijos para ver mejor,
me dice con ternura el dueño de mi corazón.
Y yo miro al suelo y el espejo solidificado ya,
se deleita en nuestra imagen.
Abajo de él aún la tierra y adentro se aman
los gusanos que esperan ansiosos para cubrir
nuestros cuerpos de eternidad.























¡Qué lástima!
Han subestimado la fuerza del amor.
YIA














YIA

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