martes, 4 de noviembre de 2014

Lenguaje de ángeles

Peleo con todos los contornos del aire
haciendo guerra con nadie.
Luchando con nudillos rotos,
tirando mis mejores golpes,
como kata en honoris causa,
como cronista del submundo en redobles.
Acechando el estado místico que Claudel
veo en Rimbaud como salvaje.
La duda en las ventanas de mis ojos
despierta el silencio de las crudas obsesiones.
Y soy... el tenue punto clave de mi propia trampa,
el índice de la cordura en mi tortura indefectible.
Soy una melancolía en silencio afectuoso.
Soy más suave que una pluma que cae.
Cómo acariciar que estás triste en mis
murmullos que hablan el lenguaje de los ángeles.
Describes terrenos vastos cuando yo los
veo baldíos.
Describo lo fértil cuando para ti todo es
estéril, y eso nos hace grandes amantes.
Somos el beso buscando la forma
perfecta en otra boca.
El completo tramo de unión
que da tan inexistente, existe.



Yia













1 comentario:

  1. Como quisiera alargar mis manos; aunque el cálamo vertiera de mi sangre nueva, punzante, quizás hiriente... sentirte en mi pecho quiera; y de tu peso llevar la marca eterna entre esas voces angelicales.

    ResponderEliminar