domingo, 19 de octubre de 2014

IM A SAD GIRL

No sé si ellos pueden decir que no están locos.
Yo he podido descartar muchas preguntas.
Me he hurgado por mucho tiempo y he desechado muchas respuestas.
No tengo diagnóstico, mi hipótesis siempre cambia.
Nunca me pasó nada malo, nada de traumas, nada de patologías
innatas.
Tampoco daños que resalten, me dieron mucho amor.
No tengo secuelas producidas por agentes externos.
En teoría mi capacidad psicomotriz nunca se ha visto
afectada.
Mi sinapsis funciona bien y mis conexiones neuronales
están de maravilla.
Deprimida nunca estoy, así que lo descarto,
puede que me ponga triste un rato, pero se me pasa
no sé por qué, es como si la tristeza no fuera
parte de mí.
But I'm a sad girl como diría Lana,
pero cuando digo eso es porque
la confundo con nostalgia, también
se me pasa, aunque me vuelve a cada 20 minutos,
aproximadamente.
De todas maneras veo alguna que otra lamparita
en mi camino, la luz nunca me ha faltado.
Siempre hay días que me caen mal
pero depende de mí, cambiar los subtítulos.
También estuve mirando uno que otro
síndrome a ver si es que vine torcida por algún lado,
uno nunca sabe.
Aunque tengo buenísimos genes, pero siempre es bueno buscar.
No tengo Asperger, no tengo ADD, nunca he fumado, ni tengo vicios.
Tengo salud. Pero entonces por qué.
No es falta escrúpulos, ni falta de empatía,
yo creo que vine al mundo a llevar la contraria en todo, no sé.
Yo creo que soy de otro planeta.
No es mi afición favorita ir por ahí reventado los esquemas
de la gente, quizás un poquito, pero no es para tanto...
Si lo que yo tengo fuera eso estaría por ahí
vociferando cosas, llamando la atención y rapando hippies.
Ya me habrían quemado en la plaza.
Es que yo no pienso así...
siempre veo una solución, no pierdo la esperanza.
Ya decía mi abuela que por eso mejor guardo silencio,
ahora la entiendo.
Por eso siempre estoy callada, discernimiento, ah, pero pregúntame,
ahí sí que te diré y puede que no sea lo que esperas.
Sin embargo existe un protocolo, un código.
Uno escucha barbaridades, idioteces, muchas, uno soporta
cuando quieren que uno crea en raros dogmas que ni ellos creen
de corazón.
Pero uno les aguanta el discurso, asientes y sonríes,
porque es bonito respetar los puntos de vista.
Sus funestos puntos de vista.
Puntos de vista llenos de porquería.
Entonces uno piensa: No me obligues, que si yo fuera a obligarte
a aceptar lo que pienso saldrías corriendo.
Y así van entre ciego y tuerto, y pregonan basura con la boca grande
y bien abierta como si la parida global fuera de ellos entera.
Y así uno va amando a todo el mundo, porque no todos pensamos
igual, por eso he aprendido a ser paciente y tolerante.
Asumiendo el sinsentido, guardando apariencias.
Hasta que me sacan el monstruo, y veo como enarbolan sus mentiras,
y noto cómo roban, cómo manipulan, y lo peor es que demonizan al débil.
Pierden sus escrúpulos por absorber al que necesita una palabra de aliento.
Los hacen sentir que no valen nada.
Ellos reflejan sus culpas, qué hijos de...
Luego me dicen, tú nos confundes, eres difícil de descifrar.
No, no, que no soy tonta, eso es otra cosa.
Una cosa es ser manso, y otra muy distinta es ser menso.
Así es que se presenta este modelito, este mundo es caníbal.
Todo sea por el perdón y la armonía, hago el sacrificio.
Pero no voy a callar injusticias.
Dicen que así uno crece, yo aprendí a creer.
Y si no te gusta, vete lejos, vete a, no sé a Cuba, a la Antártida, conviértete
en un ermitaño, pero vete, porque corres el riesgo
de morir antes de tiempo, no seas una baja más en los registrados...
Hay que respetar, sí, pero no abusen.
Yo no sé si la gente puede demostrar que no está loco.
(No loco de genial o creativo, esa locura me gusta)
No, yo digo loco loco, de cometer locuras grandes y hacer daño.
Repito de otra manera.
Yo no sé si el mundo puede demostrar que no está loco.
Yo sí.




Yia





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