viernes, 1 de agosto de 2014

Todos somos Palestina

Unas manitas frías.
Los ojos llorosos.
Cuerpos inertes a la distancia.
La franja se pudre como el cinto
y nos deja sin nada bajo los pies.
El deseo de la victoria nos humilla
profundamente.
El camino se ha vuelto espantoso.
La vida se ha vuelto un caos sin nombre.
Pero decidí alzar la voz.
Empuñar la luz..

Gritar... 

Hay esperanza. El ruido pasa. 
Todo está escrito, aunque no lo entienda.
 Hay pensamientos altos. Hay pensamientos.
 Hay cosas que no entendemos. No entenderemos.
 Cosas que no acepto. No acepto.
 No acepto porque no caben en mi pequeñez humana, 
en mi lluvia de efímera existencia. 
Pero algo me dijo al oído: No hay remisión
sin derramamiento de sangre.
No hay alegría que no conozca las lágrimas. Hay esperanza.
 Hay esperanza, después de la ceniza, el viento la sopla. 
Los niños sonríen desde la otra orilla... 




Yia

2 comentarios:

  1. Cosas que no acepto...Ay, Yia, pasarán las horas de este viernes, la corta comunicación de dos pesares a un mar de distancia, pasaremos nosotros, y estos hombres por fuera de las leyes humanas, seguirán mirando sus bombas caer sobre la pobre humanidad de estas humildes gentes...Qué hacer sino gritar estos poemas, hechos a doble corazón con las almas abiertas y sangrantes...

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  2. Vuelvo a tu sensibilidad
    a tu voz altisonante y duradera

    Un saludo

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