lunes, 14 de abril de 2014

Luna Roja



Las líneas correrán sin que nadie las pare.
Llegarán nubes de dudas, sin marcas ni dones.
Y será el momento del vaticinio aletargado.
El delirio de lo incomprendido,
la nada en la ceniza reptando palabras de no sé dónde.
De este lado del pecho el encuentro cambia de lenguaje.
Las córneas de los ojos van advirtiendo la ceguera
en medio de la tarde.
Somos como peces en el fango nadando en el mismo sitio
sin saber que hay agua de nuestra parte.
En la competencia del tiempo no hay ciencia
que dibuje el primer aliento,
ahora no hay dioses hermosos que puedan nombrarte,
andamos buscando una muerte sin muerte.
La verdad se separa en cuatro partes,
habitará en las miradas de los lobos 

que aullarán lo imposible.
Esta noche la luna nos cuenta del suicidio,
del deseo ardiente de los astros que se aman
de una forma que no nos concierne.
Hoy la luz se viste de tinieblas por unos instantes,
las constelaciones descansarán ante las retinas,
las preguntas ya no tendrán respuestas,
la luna se volverá sangre.

Yia














































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