jueves, 5 de diciembre de 2013

YAREIKA NAHIR







No puedo escribir para ti sin que las manos me tiemblen. Lo que existe, lo pensando, lo escrito, no alcanza para expresar lo que quisiera poner en estas líneas. Porque las palabras no son nada y no pueden llegar a lo inmenso de este sentimiento. Un día como hoy conocí el amor en el estado más sagrado y puro. Un día mi vida se colmó de alegría y de un gozo indescriptible. Un 5 de diciembre tomé en mis brazos a la estrella más brillante del universo. Nunca había visto tanta belleza, nunca había sentido de esa manera. Unos ojitos grises llenaron todo el lugar de mundos nuevos, de risas eternas... No puedo escribir para ti sin que salten mis lágrimas, eres todo para mí. Mi vida es tuya. Eres mi orgullo. Te amo con todo el aliento que tengo y que no tengo. Te miro y se estremece mi alma. Te veo tocar el piano y el alma se me sale por la boca. Tu talento, tu inteligencia, tu bondad y todas tus virtudes me dejan absorta. Nadie me conoce como tú. Eres quien continúa las canciones japonesas y coreanas que canto gracias a ti. (porque te gustan). Conoces bien el harajuku, el ulzzang, el kawaii, de ti aprendo tantas cosas. Eres quien ama la música como la amó Bach. Eres quien conoce lo que pienso sin que lo diga... con solo mirarte, sabes lo que tengo en la mente. Nuestra conexión es única. Eres tan distinta y tan especial. Sabes tanto en tan pocos años...
Tu sentido del arte, tu humildad, tus gustos excéntricos te hacen ser tan auténtica y a la vez tan parecida a mí. Eres una creadora, no paras de hacer cosas nuevas, siempre tienes un nuevo reto, algo que coser, una melodía que componer, un traje que cortar, una cartera que transformar, un dibujo que convertir en maquillaje o una pintura que convertir en algo para usar. Tu imaginación no tiene límites. Yo te miro y no me queda más remedio que decir que eres algo divino... como los ángeles. Eres como una lluvia torrencial que moja mi alma sin parar. Tu amor me empapa de felicidad.

De ti puedo decir tantas cosas, porque te conozco como a nadie. Amo que seas tú, que escojas lo que te gusta y te hace feliz. Confío en ti, porque sé que el camino que formo en tu alma es el camino del no te puedes apartar. Tu corazón pesa y tu discernimiento es inmenso a tu corta edad. Amo tus cosas, tus ideas, admiro tus gustos raros. Eres mi Wednesday Addams y así te adoro. Aunque en vez de corazoncitos prefieras las cruces y te guste el color negro más que el rosa...
Aunque te gusten los vampiros y quisieras tener los colmillos de drácula... ( y te gusten los zombies, las estatuas, las iglesias, los cementerios, y... las muñecas de porcelana que te gustan, dan miedo) así te admiro, así te quiero. Tú misma te nombras Creepy... si fuera por ti el mundo vestiría con modas extrañas o con el look gótico. (Pero eso no es nada, son solo gustos que te hacen ser tú. Así te amo y estoy orgullosa de ti). Tú causas mis sonrisas. Tú no SABES que reflejas luz, que llenas el universo con el amor que despiden tus ojos. Eres tan graciosa, divertida, tierna, hermosa... maravillosa... yo suspiro, trago, de nuevo respiro... yo me quedo corta para decir lo grande que eres. Me siento bendecida, es honor ser tu madre. Feliz cumpleaños, hija.


Te amo.


































1 comentario:

  1. Pasen en las praderas bestias que tienen su voluntad de madre intacta y ejercida.. .así te leo, bella mamá de sus encantos.... Es un bello poema

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