sábado, 9 de noviembre de 2013

Quimio 9



 Los ojos afilados apuntan a vengar el frío. Adónde marcharán las estaciones que no ven la mayoría de los ojos. Me estacioné en el invierno y la orgía de palabras comulgan sin arrepentimiento alguno. No late el corazón como solía hacerlo. La temperatura de la habitación parece anunciar que no siento ni padezco.
 Qué eres tú y cómo harás para que no me rompa el silencio. Pondrán la colección de vestidos iguales en la sexta gaveta. Cada día van a ponerme el mismo estilo. Adiós a la pasarela de mis sueños. Dividirán el libro de la estrella y lo echarán al fuego. Eso ya no importa, estoy harta de leer el mismo capítulo. Somos muchas las que estamos paralizadas, para ser exacta, nueve y media, porque una perdió la parte inferior en la caja del olvido. Qué habrá sido del ultraje inquieto que hizo que Ofelia perdiera el cabello. Cómo podré difuminar la cara de Elvira antes de que le extirparan lo que le quitó la vida. Qué eres tú para pudrirme por dentro. Esta clínica blanca me persigue en los versos. Detesto el olor de este sitio. Las enfermeras parecen momias, al parecer nunca tienen sueño. Hace una hora me vi más allá que acá. Con tanta gente mala en el mundo, cómo puede a ocurrirme esto. Cómo odio no poder ver el salir sol. Cómo odio ver el suero cayendo.




(Lo siento mucho, amiga. No debí escribir esto, pero no pude evitar leer en tus ojos. No pude evitar tratar de sentir lo que estás sintiendo, creo que ni siquiera se acerca a tu dolor. Te quiero. Quizás nunca veas lo que escribí. Sólo deseo que no dejes que te venza. Lo siento mucho, lo siento.)

Yia
















1 comentario:

  1. Afinidad, amor, amistad, correspondencia, deseos frsutrados, dolor ciego.. tantos sentires en tu relato

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