domingo, 4 de agosto de 2013

Él






El velo negro cayó transfigurado,
él entiende de pensamientos altos.
Lo miro detenidamente más no lo alcanzo.
Es imposible, no lo aguanto.
No se disfraza, llega a inducirme.
Lo que mueve ya fue organizado.
No se puede, debes incluir tu pasado.
Lame la pantalla y dime si no sientes algo.
En su luz permanece lo que secreta el llanto.
Casi entero, taciturno, ajeno, mío,
de millones de años.
Él sigue aromatizando, cubriendo la Tierra
de tornasoles, razones, ultrasonidos
agrupados.
Vence la muerte, llena de besos
tus presagios.
Llama la aurora, cruza de pie un lago.
Es imposible, no puedes verlo,
el escritor no sabe que está siendo usado.
Él se posa, te siente, se une a tu vals morado.
Usa la palabra, te mira en el caer
de una hoja al pantano.
Sus pensamientos son altos, muy altos.
No lo entiendes, no lo añoras.
Pero él espera a que escribas, te sopla.
El escritor no sabe el poder de la palabra
la responsabilidad que se le ha otorgado.
Hará como quiere, usará tus manos.
La palabra no vuelve atrás vacía,
llega a donde el sueño aún no ha sido soñado.





Yia



















1 comentario:

  1. La palabra es tu masa que crera belleza... eres poeta Yia.

    Un abrazo grande

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