lunes, 3 de junio de 2013

Sus ojos





Aquel exilio se rompía en triángulos que alternaban, el vértigo drenaba el abismo con fuerza de granada, la luz se agitaba sin remedios aparentes, el ruido del intento se tornó noche. En ausencia de luz se quebraron los estandartes, la caída libre era la única salida, el único camino era amilanar el miedo y romper el broche. Dejar que el peso del escarnio cayera sin reproches. Apenas abrí las alas, sentí el pacto, el vívido deseo de recobrar la garantía de no llevar equipaje. Podría pensar que todo era un juego, a falta de comillas en una frase. Podría introducirme al espectro, a la desidia neutra del lamento, podría fingir que el mundo no giraba y gritar que llevo un desierto entre los puños que no cierro. Ha sido largo el viaje y la ruta se mueve como marea, no siento el vientre ardiendo como quisiera, aquí no hay cuerdas que tiemblan. No hay susurros de un viento que sostiene, no hay caricia que no huya de mi muerte. Llegué al punto fijo de la clave, me percaté de que la caída no duele, aquí veo un cielo, un mar, un mundo, un universo, aquí la llovizna es la respuesta a un estímulo inmenso. Aquí sigo y sigo cayendo, aquí siento un destiempo nuevo, como si se fragmentaran mis respiros, y se hicieran intermitentes, -en un on y off de cero a comienzo-.
(La luz volvió al punto ciego, mas seguía dando vueltas en un vacío que no menguaba con el sereno. ''Azul distante fue su boca sin la mía, sin paz, sin calma, sin sosiego...'' -Aquí voy respiro de nuevo-. )

---------------Allí deduje que ya estaba lista para distribuir los binomios. Entré en su nada-todo. Allí pude construir un puente entre sus ojos y mi alma. Allí amé no llevar guardaespaldas. Allí fui lo que soy, cuando el sol está solo.

La caída libre nunca fue tan agridulce, caer y caer era el silencio que se rompe con la sangre que corre y corre. (-No sé, me gusta, lo quiero... ) Caigo, caigo, caigo... llena de adrenalina con poderosa excitación aglomerada en espasmos on y off, de cero a comienzo. Morir en aquellos ojos profundos era volver a la vida en libertad plena, era: ''El danubio melodioso de arriesgarlo todo en el intento''. -No sé, siempre que lo veo... -
Sigo cayendo.


Yia






















No hay comentarios:

Publicar un comentario