sábado, 23 de marzo de 2013

Hablando contigo





- El otro día me quedé pensando, y no me mires así, porque que tenga cara de que no piense no quiere decir que no lo haga. Como te iba diciendo, pensaba que me agradó mucho el hecho de que decidieras dejarlo todo por mí. Estuve analizando tantas cosas y me topé con la idea de que sería fascinante que escribiéramos algo juntos. Ya sé que te gusta la acción, eso de la sangre corriendo, la placa de policía y el arriba las manos esto es un asalto. Pero bueno, podríamos escribir algo como: Centellean las sonrisas de la noche y tú eres el numen que me espera, para santificar la bahía con mi bendita fosforescencia. No, no eso es muy Bretón, eso no te gusta. A ti te gusta algo así bien ''dark'' a lo Baudelaire: Eres el espanto transparente de la noche y la plena oscuridad de mi alma que desea que tus ojos duerman en la paz de las tinieblas. No, amor, que tal si escribimos después, creo que no tengo la musa encendida -no estoy así como quien dice, uf, pero que wow estoy escribiendo hoy-.
La cosa es que estoy muy feliz de que estés aquí, conmigo. Sabes, también estuve pensando en que podríamos ir a nadar mañana, sí, en el río que tanto me gusta, lo recuerdas?, te lo mostré en unas fotos. Sé que no sabes nadar pero puedo enseñarte, además en el patio de atrás guardo un flotador que era de mi tío Paco y pues creo que puede servirte. Y no te rías, que no es chiste, no me distraigas que lo que digo es serio.
¿Por qué me miras así, acaso tengo monos en la cara? Deja de mirarme y escúchame!. Ah, quería contarte que el jueves pasado vi una peli genial. Ya sé que dirás: "Tendré que leer el guion, porque puede ser que esa película esté basaba en el libro homónimo, y ya sabes lo que pienso sobre eso''. (Pero, no importa de todas maneras te cuento). Resulta que la protagonista tenía un perro y ese perro se murió, y para cubrir ese dolor, ella comenzó a cuidar a todos los perros que veía por la calle; realmente me llegó al corazón. Yo no la culpo, yo hubiese hecho lo mismo (y más porque tenía el espacio suficiente para poder cuidarlos a todos, ya que el patio de su casa era muy amplio). Imagina la situación, ¡oh me muero!, todos esos perritos sin hogar, eso es triste muy triste. Hasta lloré, sabes que eso de llorar se me da muy bien, pero amor, yo no quería contarte de mi lloradera y de esas cosas. Ah, tú siempre mirándome! A ver, qué hubieses hecho tú?

-- Yo hubiese juntado a todos los perritos que ya habías juntado tú.
- Pero, cómo es eso? No entiendo.
-- Pues, que todo lo que planeas también es parte de mis planes. Te hubiese ayudado con esa generosa idea.
- ¡En serio, amor! ¡Qué lindo eres! Pero sabes algo, pensándolo bien -soy alérgica- no hubiese sido muy buena la idea. Ah, pero la peli fue maravillosa, amor, qué pena que no la vimos juntos.
--Yo siempre estoy contigo, nena. Al menos me la contaste...

-Amor, qué bonitos ojos tienes, ya te lo habían dicho? Porque si no te lo habían dicho...
--Sí, mi madre me lo decía siempre.
- Y, amor, ¿Tu mamita está en el cielo o qué?, ¿Por qué no me la has presentado?
--Bueno preciosa, porque como ya sabes, me vine sin decirle a nadie, y todavía no he pensado en como darles a todos la noticia. Pero definitivamente, sé que estará muy feliz de conocerte.

- Hum- veo y, amor... por qué siempre te me quedas mirando así?

-- Te miro así, porque no sé mirarte de otra manera. Eres el ser más maravilloso que he conocido en mi vida. Me pareces adorable, ni siquiera sabes que eres muy lista, no tienes idea de lo inteligente que eres. No, eso no te importa, no intentas impresionarme, simplemente eres tú misma y eso me encanta. No me canso de admirarte, creo que tú no tienes idea lo hermosa que eres. Te miro así porque aún no puedo creer que esté aquí a tu lado, y no quiero perderme ninguno de tus gestos, ningún ademán, no quiero perderme el tono de tu voz nunca, no quiero perderte de vista, jamás...





Yia





















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