martes, 5 de febrero de 2013

Nueva-mente







Aquí estoy, nuevamente...
Renovada del marasmo asesino de virtudes.
Ceñida de un millón de mermas y espesores.
Alucinada por la vida, recontado pleitos,
exorbitancias, minuciosidades,
concomitancias, estertores...
Después de tantos gritos en el valle de la sombra,
después de tanto hálito perdido.
Aquí estoy, cual pieza completa,
despojada de aquel día, avasallada por la afrenta,
sometida a un régimen de olvidos.
Estoy entre la niebla,
en comisuras de bocas
que amonestan lo no permitido.
Viajera del aire distraído,
forastera de mis largas piernas,
emergida de la nada, aurora de un resquicio.
Aprendí, aprendí que soy y que no soy,
aprendí que sangra el camino.
He conocido la cerradura y la puerta,
ha dolido el silencio de las arpas,
y pese a todo, con esto he vivido.
Noté que aunque sean imperceptibles mis alas,
puedo volar en cielos que no han sido descritos.


Yia












No hay comentarios:

Publicar un comentario