sábado, 5 de enero de 2013

Hanami



Un día pasará... que lloverán conciertos acústicos de pétalos, y vendrá la risa tímida con el secreteo del viento. Será como un hechizo que transforma al tiempo en rudimento. Caminarán seres de la mano y sus pasos no veremos. Aquel parque será como una visión de oasis, como la sed que se calma con agua cristalina. Mirar esa escena será refrescante como la menta. Traerá la energía de vuelta, moverá nuestra alma en una danza azul que nos llevará de denuedo en denuedo. Caerán como cascadas los rosados, los violetas mezclados entre el blanco que aguardaba la mirada de un corazón abierto. Los ojos quietos dirán que la armonía era parte del cortejo, el movimiento lento del suceso, nos dirá todo lo que puede decir un árbol lleno de intelecto.


(Los dos tenían la plena dicha de haberse encontrado. No sabían que un cerezo podía decir tanto. La mirada ocurría sin percatarse del amor, sin mediar palabras, ni pensamiento alguno. El enamoramiento sería un hecho postrero, el amor ya los escogió. Nada ocurre en vano. El secreto está en lo cotidiano.)



con amor, Yia

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