miércoles, 12 de diciembre de 2012

MY MUSIC BOX




No hace calor ni frío, no hay reglas ni horarios.
No hay tiempos precisos, no sé cuando ocurrirá el momento mágico. Acá todo es lo mismo, hablo sola, conmigo. Tengo deseos, pensamientos grandes y nefastos. Fui creada para algo, a veces dudo, y no puedo precisar para qué hago que lo hago, pero mi régimen es estricto. Este encierro fue mi destino. No puedo rendirme, ni quejarme, ni debe dolerme el esfuerzo de mis pasos. Aquí no puedo decir basta, tengo que seguir trabajando.

Entreno fuerte sin descanso, no paro ni tengo reparos. Mi encomienda universal es hacer el developpé perfecto. El arabesque que amen, el assemblé que no sea olvidado. Preparo minuciosamente mi peinado, debe estar bien recogido, debe mostrar la elegancia de la música que tengo. Paso horas practicando mis movimientos, mis piruetas, mis mejores fouetté son para mi público selecto. Me debo a ellos. Soy para ellos, y por ellos debo usar mi tutú a diario.

Es imprescindible mantener el peso adecuado, tener mi mejor sonrisa para cuando tenga que salir a mi espectáculo. Mis zapatillas siempre están listas para hacerme más alta y poner mis pies perfectamente apuntados. Dicen que soy inolvidable, que soy única e irrepetible. Entonces, llevo la carga grande de quedar bien con quienes vendrán a ver mi acto. Todo lo que sufro aquí adentro, se resume y se recompensa cuando alguien abre la tapa de esta caja de madera.

No sé si muero o si vivo, debo robar la sonrisa de quien me vea. Tengo que intentar que vengan de nuevo o le den a mi caja cuerda. Soy impaciente, me desespero, hasta que llega el momento preciado. Se levanta la tapa y corro apresurada, me posiciono, en attitude, con mi postura, dura, fija, en el mismo centro. Comienza la música clásica y mi baile se torna perfecto, cada movimiento fluye, dejo al espectador lleno de ensueños. Dejo grabada mi imagen en su subconsciente eterno.

Son mis 4 minutos, mis 4 minutos de gloria y de brillo.
Terminado mi baile, hago mi "reverence" me llevo la satisfacción del rostro del visitante, su alegría y recuerdo se queda conmigo. Yo sigo entrenando, grand plié, port de bras, tendue, fondue, arabesque y giro. Mientras tanto, aquí me quedaré para hacer feliz al siguiente ser, que tenga algo vivo. 









No hay comentarios:

Publicar un comentario