miércoles, 12 de septiembre de 2012

LO COMPLEJO DE LO SIMPLE





Ella se suspende en la dicha y la mira, infinito. Un viento recio, pero lleno de paz, le susurra la voz de aquel que le aguarda en la dimensión más extraña que puede existir. Allí, en la cumbre donde reina lo que sobrepasa el entendimiento, en la región donde el silencio se destruye con la canción eterna. (Esa que sólo puede ser escuchada por los que sienten que vuelven a nacer cada vez que el Sol despierta)


Y mirando al infinito, se sienta, le habla a la nada y al todo, como si la voz aquella... la que el viento susurraba, se mezclara con ella de manera extraordinaria, casi sagrada:

- Te siento, con el corazón enternecido, con el alma anudada, con la rabia del que aguanta, con los misterios que nadie puede resolver, con la fuerza de los siete mares, con la profundidad del abismo más grande... así de inmenso, y aún siento que nada puede explicar, la grandeza de tu amor cuando me hablas sin tiempo, sin miedos, ni distancias.
- decía ella

Así, conversaban por largas horas. Él, su voz en el viento, susurraba; ella sonreía en embeleso, entre el aroma,
la paz, la poesía...

Él llegaba a hurtadillas, se hacía de carne y de hueso, se humanizaba por completo, luego de pasear por todos los confines de la Tierra, luego de haber visto la belleza de los valles, las cataratas, la llovizna.
Luego de ver la sequía, los bares, las calles, la pobreza, el hambre, la guerras ganadas, las perdidas; llegaba sano y salvo a su lado, tan tangible, tan humano, tan de ella, y de la brisa. Se sentaba a su lado y tomando su mano le decía:

- Imaginé una línea destructora al viajar en el espacio, traspasaba el azul del cielo.
Podría ser un hombre que pactó con su alma
para pagar los derechos de libertad de la humanidad.
Podría ser una estrella rebelde escapando
de los malos recuerdos que cabalgan, coyotes de rencor,
pero jamas imaginé que esa línea de inmenso poder, fuera tu sonrisa,
cubriendo los campos de horizonte esperanza.

" Tu sonrisa es como una banda de mariposas blancas que se juntan
y forman una manta para arroparme del frío.
Eres así, hermosamente extraña, como un amanecer en Venus,
como una lluvia de cristales en verano,
eres como la brisa de agosto que cura todos los miedos. "

Y es que quisiera decir que mi amor por ti
es como un aleteo de fénix renacido,
pero no es tan sencillo,
quisiera decirte que mi amor por ti,
es como una tropa de lobos jóvenes
que asaltan una caravana de samurais renegados
enfrentando a la pólvora y a los filos brillantes del invierno,
pero no es tan sencillo,
quisiera decirte que mi amor,
es como una fábrica de ángeles vestidos de selva y viento,
pero no es tan sencillo...
quisiera decirte que para describir lo que siento
tendría que destilar al fénix a la manada de lobos,
a la legión entera de ángeles,
y trasformarlos en un perfume que te pusieras todas las mañanas...
y aún así ese perfume sería muy simple para describir lo que siento por ti.

Porque hay cosas que simplemente, no se explican.














No hay comentarios:

Publicar un comentario