martes, 17 de julio de 2012

Raramente marcada




Se han escrito tantas letras que han sido olvidadas, y en el respaldo de la queja se duermen intemperantes, abrumadas, por el silencio de unos años pasar. Se han dicho palabras que jamás se repetirán, hemos vaciado las ilusiones del más allá con tanta información que ya no sabemos darle valor a lo que pesa de verdad. Es como una vista previa de la decadencia del ser frente al ocaso. Ya no habrán signos reales, ni himnos que cantar, ya no habrá lloro sincero... jamás?

Puede que no tenga marcas en mi cuerpo, ni tinta que tenga grabada en mi piel, pero tengo marcado el recuerdo de una voz pausada. Sí, tengo una sonrisa añeja,

 un "Verde Luz" en la garganta. Tengo un puñal en cada ojo para quebrarte la voz, 
y hacerte tartamudear de tanto en tanto. Ja, no pienses que no dudo, 
claramente de esto se trata, de no saber que nos adoramos tanto. No escatimo en dudar, porque de dudas me alimento. Después de todo supe encontrarte, encontrándome. Sé sacar de ti lo extraordinario, cuando me miras así como solo tú puedes, a lo ordinario. Aunque por momentos parezca que soy tu personaje favorito de ciencia ficción, no soy más que una mortal, perdiendo mortalidad en tus brazos. Y pensar que sé que te quedan un par de caricias descalzas que desean caminar por mi piel. No hay duda de que lo más que te gusta de mí, es que yo te quiero a lo dramático. Así, a lo loco, bien bonito, acéptalo.
No es para menos, sí, soy rara te lo advertí. Algunos piensan que es ego. 

Espera aquí te lo explico:

No es ego, el creador me formó así.
( Siempre fui rara, en clase no escribía, no hacía anotaciones, mis maestros se sorprendían de que todo se grabara en mí con el toque de las palabras al vibrar y chocar su sonido en mi oído. No era bueno callar, pero era una aventura mirar sus labios ávidos de un conocimiento que parecía nunca acabar. A mí me gustaba escuchar, era grandioso poder compartir toda la voz que salía de sus bocas. Era estupendo mezclar todo con mi materia gris. Era un sueño hecho realidad, no sé por que me gustaba, pero sí, una parte de mí quería ser un libro y nunca salir de allí. Estaba marcada, como si algo se quedara en mí.

Sí, soy rara, creo que en algún momento no creeré en la realidad y me dedicaré a escribir lo que se me ocurra sin importar si le gusta o no a los demás. Quiero ser todo lo que soy y no quiero que nadie más vuelva a decidir por mí, absolutamente nada. No necesito de nadie, solo de mí, aunque al parecer la belleza me juega la peor de las trampas. 
No es ego, nací así.)

Cómo te iba diciendo... te llevo conmigo con el roce de tus palabras. Ya sé por qué fuiste el espermatozoide que ganó, tu propósito en la vida era marcarme la existencia. Me fascina cuando te digo "un vete" que en realidad es un quédate camuflado, y lo captas, lo comprendes. Eso que haces cuando me miras con tanta ternura. Esos detalles, que hacen que te quiera ahorcar, para luego desear besarte despacito. La verdad es que no tengo marcas, ni tatuajes, pero cuando tú me hablas...

La noche está serena, tú, yo, tu voz, mi piel...
Piénsalo, mientras te llevo conmigo. 

















No hay comentarios:

Publicar un comentario