sábado, 7 de julio de 2012

La razón de vivir



Saben qué? Antes de decirles esto quiero que sepan un dato muy importante. "Creo que estoy más lúcida que nunca."

Si haces un viaje largo, te sentirías aliviado?

El cuerpo cansa, el cuerpo pesa, tienes muchos años y todo duele. A esa altura sólo queda rendirse?
Ah, no? Eres joven aún, sí? Oh, y qué pasaría si estás en un "pool party" y el equipo de música cae en la piscina (lo tumbó el viento, un viento fuerte)... y todos están nadando. Accidente? Qué pasaría si sólo estoy yo nadando y la fiesta aún no comienza, y el mismo viento sopla. Llorarían cuando me encuentren boca arriba? Electrocutada. Cruel no?
Dejaría de ser una carga? Porque aunque no lo creamos, en algún momento, al menos en uno, nos hemos sentido así (una carga) un "para qué nací?"
Si cavas un poco, todo el mundo encontraría razones para morir.

Soledad de no estar solos? Soledad de andar buscando? Soledad, soledad? Yo creo que estoy más lúcida que nunca, cuando pienso en cosas así. La verdad es que la soledad no es tan mala como parece. En esa soledad de andar pensando, encontrarse con un hijo o con un ser muy querido, es un milagro, (eso es en lo primero que pienso en las mañanas, en ese alguien significativo, amado). En esa razón para vivir.

Ya sé que la idea del viento que sopló es algo exagerada, tonta, pero de eso trata, de decir algo casi absurdo...
Absurdo? Eso crees? No, para nada, claro que pudo pasar, tragedias más raras que esas pasan y pasan. Fatal Destination 1, 2, la 3? No sé si llegaron hasta la tres, pero no, no es película, en la vida real pasan este tipo de cosas.

Una vez perdí a alguien que era todo para mí, y si eres de mis lectores inexistentes sabrás que hablo de mi abuela, ella murió de un derrame cerebral (viejita y linda), pero saben? sufría mucho... ya estaba tan cansada. Ella hizo tanto por cada uno de la familia, ella estuvo ahí para apoyarme siempre. Nunca me dejó, su mano siempre me salvó. Eso sí, nunca se rindió. Por eso digo tragedias pasan, por que créanme verla allí, así inmóvil en aquella caja de madera, fue una tragedia emocional para mí. La vida es soplo, es una burbuja de jabón, un pestañeo, neblina, efímera, corta, cortita...
Aún así dar todo por el todo seguirá siendo la mejor forma de vida. Y sí, creo que después de escribir esto me contesto casi todas mis preguntas. Claro que si me encontraran sin vida en aquella piscina, llorarían por mí. Ojalá eso nunca pase; mi hija me espera para hacerme feliz, mejor viaje y alivio que ese, ninguno. Las personas que nos aman y amamos, son nuestra verdadera razón de vivir. Para amar vinimos... aunque algún día, todos, nos tendremos que ir.










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