viernes, 22 de junio de 2012

Clementine

A mis lectores inexistentes, les presento a Clementine








Hola a todos mis lectores inexistentes. Cómo están? Espero que bien, si no pues, les deseo que se mejoren pronto. Total, de todas maneras al principio dice que ustedes no existen, y si eso es así, entonces, yo tampoco. 
Recuerden, no existo, como no estoy acá, quiero llamarme Clementine. Sí, ya sé es un nombre horrible de esos que a todos les parece un desastre, pero a mí me parece chic, como parisino...
 de modelo desenfadada, famélica; me encanta. Lo escuché en una canción que me fascina pero, no fue del nombre que vine a hablar, es de mí (Clementine) que ya entré en el papel, así que debo tener todas las cualidades Clementines posibles.
 Imaginen que les hablo desde un café bohemio y la estamos pasando bien. Hay música suave, libros de todas clases, artistas y poesía. Ahora imaginen que me encuentran en la calle y les regalo una sonrisa, puedo estar en cualquier lugar, yo sólo espero a que ella lo escriba. Mi creadora dice que soy su personaje, así que debo actuar a la altura de su creatividad, por que si le aburro en cualquier momento me puede matar y no quiero que termine así mi historia.
 Yo deseo ser recordada y que todos digan: Wow, Clementine!
Si en la literatura recuerdan a Matilde, Macbeth, a Eva Luna y a tantas más, por que no a Clementine. Qué dirán mis seguidores que creen que soy fascinante? No les quiero quedar mal.

Hoy me siento algo cansada, ella hizo que viajara a un lugar que me encantó y allí conoceré al amor de mi vida. 

Ella (mi creadora dice que él me amará en el preciso instante... que ella decida. Bueno, entonces debo esperar.
 Saben! Tengo todo el outfit Clementine, me gusta la ropa y el peinado que me inventó para el día de hoy,
 va con mi personalidad juvenil y relajada.

Cuando ella y yo nos conocimos, noté que algo andaba mal en ella, era muy soñadora, se desaparecía por momentos. Se metía en su casa a escribir cosas que no tenían pies ni cabeza. Era toda una hazaña verla escribir, usaba ropa muy cómoda, se ponía medias de dibujitos hasta la rodillas, y hacía una ensarta de gestos extraños con la cara, con cada mueca mostraba su lado tierno. Me gustaba observar ese lado de niña consentida que a los lectores varones les parecía absolutamente sensual.
Trato de comprenderla, pero ella cada día me parece una caja de sorpresas. Luego les cuento un poco más de ella, deberían de saber de donde me sacó y la magia que siento cuando ella escribe para mí un capítulo más.

 La amo, estoy orgullosa de ella. Ella me hizo, si no confío en ella en quien más.




Banda sonora http://youtu.be/i3AtRBlRQ-I
Yia







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