jueves, 24 de mayo de 2012

El mejor auditorio







    Alguna vez dijiste que las palabras guardaban vidas y ceremonias que aún no se han pensado. Es verdad que todo lo que tienes es mi corazón entre los dedos y mi memoria fallando. Aún así lo tienes todo y no te falta nada para saber que la mayor muestra de bondad es la que se da sin pedir nada a cambio. No es que lo bueno no sepa que lo eres, pues lo eres de pies a cabeza y lo bueno se enorgullece por que lo sabe con certeza. No podría contar las arenas y menos si son movedizas pero cuando me muestras la calidad de tu belleza, no hacen falta las pistas.



Por que hay diferentes terrenos, otras piezas, contemporáneas, clásicas, asimétricas...  no había pensado en eso!

Cómo echar raíces en tierra seca, árida y sin llovizna? 

De lluvia yo sí sé, podría estar meses investigando de que color es el después de haber llorado tanto. Es que no me salen como quiero las vueltas y me quedo con paciencia esperando la siguiente pieza.
Venciendo, con una pirueta de ballet pausado, disfrutando cada paso de mi puesta en escena. En tercera dimensión a veces te mareas. A menos que te quites las gafas e intentes ver con el corazón lo que los subtítulos no reflejan.
Parece un óleo de un paisaje hermoso del Museo de Ponce, recuerdas? 

- En una fotografía del campo, no se ven la aceras de la cuidad; de el otro lado del telón tampoco se ve el esfuerzo de tantas noches en vela. Por eso, en esta platea, es preciso que sepas que todo lo que no tengo te lo doy a manos llenas.

Aunque te diría que todo el mar es tuyo si lo miras en mis ojos, prefiero danzarte mi vida desde el mejor auditorio. 







No hay comentarios:

Publicar un comentario