martes, 17 de abril de 2012

Me pinté las uñas de azul para que el turquesa me vistiera.






Una vez cerré mis ojos tanto, que pensé que moriría. Había una rosa- rosa frente a mí, ocupando el panorama y no quería creer que estaba allí. Entonces, recordé que mi abuela decía que yo era su nieta infinita (ella no mentía). 
Nunca le dije que entendía todo lo que me decía, pero sé que se veía hermosa diciéndolo. Recuerdo un flash de luz sublime en sus ojos cuando me secaba las lágrimas. Veo su sonrisa pausada esperándome en la sala de su casa.

A ella le gustaba el rosado, (por eso escogí aquellas flores para verla partir) ahora me gusta pensar que dejó todo el rosado del mundo para mí.

A veces trato de contar las nubes esperando que me digan algo, y todo se vuelve azul. No es casualidad que todos me digan que ella está en el cielo.
Nadie sabe que mi musa preferida es ella, por eso sólo se lo cuento a mis letras. (Así, como cuando miro por la ventana... como esperando algo)

Por qué? Por qué la espero?

Habrá alguien que pueda decirme, dónde está mi abuelita que no la veo...
Acaso alguien puede...
(me siento en el suelo, me lo explico yo misma y aún no lo comprendo)


Respiro...

Ella siempre se miraba las uñas, le crecían fuertes (duras), tenían esa forma redondeada en la punta. Hoy, miré las mías, y corrí a pintarlas de azul como el cielo turquesa desde donde ella seguramente, me mira y me cobija.
Aunque sí, no lo niego, la espero cada noche en mis sueños para verla, sentirla, y no, no... llega.

Una vez cerré mis ojos tanto, que pensé que moriría. Había una rosa- rosa frente a mí, ocupando el panorama y no quería creer que estaba allí. Entonces, recordé que mi abuela decía que yo era su nieta infinita (ella no mentía). 
Nunca le dije que entendía todo lo que me decía, pero sé que se veía hermosa diciéndolo. Recuerdo un flashde luz sublime en sus ojos cuando me secaba las lágrimas. Veo su sonrisa pausada esperándome en la sala de su casa.

A ella le gustaba el rosado, (por eso escogí aquellas flores para verla partir) ahora me gusta pensar que dejó todo el rosado del mundo para mí.

A veces trato de contar las nubes esperando que me digan algo, y todo se vuelve azul. No es casualidad que todos me digan que ella está en el cielo.
Nadie sabe que mi musa preferida es ella, por eso sólo se lo cuento a mis letras. (Así, como cuando miro por la ventana... como esperando algo)

Por qué? Por qué la espero?

Habrá alguien que pueda decirme, dónde está mi abuelita que no la veo...
Acaso alguien puede...
(me siento en el suelo, me lo explico yo misma y aún no lo comprendo)


Respiro...

Ella siempre se miraba las uñas, le crecían fuertes (duras), tenían esa forma redondeada en la punta. Hoy, miré las mías, y corrí a pintarlas de azul como el cielo turquesa desde donde ella seguramente, me mira y me cobija.
Aunque sí, no lo niego, la espero cada noche en mis sueños para verla, sentirla, y no, no... llega.


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