martes, 3 de abril de 2012

Días de Rock







Una mirada hechizó los ojos
que enloquecidos estaban
un amor demente cautivó
sus noches indecentes
con la ternura transparente
de aquella fan hipnotizada.



Carola vestía su blusa de seda
dormía a Fermín Fierro
con su manta cereza
no tenía expresión en el rostro
cantaba una nana
como quien se enajena.
Adentro se veía
como en cámara lenta
recordaba aquel tiempo
con aires de melancolía
fotografiados en sepia.

Rodrigo miraba la tele
las paredes multicolores hablaban.
Un disco daba vueltas en su eje
el cabello crecía en su cara,
afuera de su garganta
estallaba la fiebre,
de sus días de Rock
sólo las cenizas quedaban.

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